El Parlamento de Finlandia vota de forma aplastante a favor de la entrada en la OTAN

Finlandia llama con fuerza a la puerta de la OTAN. A nivel nacional se ha dado ya uno de los últimos pasos después de que este martes el Parlamento votara mayoritariamente a favor de la adhesión, con 188 votos a favor y solamente 8 en contra, mostrando el amplio consenso de las fuerzas políticas sobre el asunto. La Cámara, eso sí, ha pedido al Gobierno de Sanna Marin que le mantenga informada con detalle de todo el proceso. El siguiente escalón es el registro oficial de la solicitud.

Tras 14 horas de debate, las fuerzas políticas han respaldado la opinión del Ejecutivo, favorable a la adhesión puesto que Rusia “ha cambiado el esquema de seguridad europeo”. Finlandia, eso sí, está solo al inicio del proceso: tendrá que recibir una invitación formal, seguir una hoja de ruta específica y contar con la unanimidad de los 30 miembros de la organización. En este sentido, Turquía avisa de que no está a favor de la entrada finlandesa y de Suecia porque, dice Ankara, “han colaborado con terroristas” en referencia a los kurdos.

Únicamente los diputados Johannes Yrttiaho, Merja Kyllonen, Anna Kontula, Markus Mustajarvi, Mika Niikko, Veronika Honkasalo y Katja Hanninen, la mayoría de izquierda, han votado en contra de la membresía. Otros tres diputados estuvieron ausentes, pero ninguno se abstuvo. El domingo, el presidente del país, Sauli Niinisto, confirmó que el país solicitaría su ingreso en la alianza militar tras consultar al Parlamento. El lunes, Suecia anunció oficialmente su solicitud. Está previsto que tanto Finlandia como Suecia presenten sus solicitudes conjuntamente a finales de esta semana.

El presidente del país ha indicado que tiene intención de viajar este jueves a Washington, donde se reunirá con su homólogo estadounidense, Joe Biden, junto a la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, tal y como ha informado su oficina en un comunicado. La reunión, que tendrá lugar en la Casa Blanca, servirá para abordar, principalmente, la adhesión a la OTAN de estos dos países, si bien la agenda de Niinisto incluye otros encuentros con diversos actores políticos. Niinisto y Biden se reunieron por última vez el 4 de marzo en Washington.

Finlandia no es (o era) un país neutral por elección, sino por obligación. La política de neutralidad de Finlandia se remonta al periodo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial. Su interés por permanecer neutral en los conflictos entre grandes potencias fue reconocido por primera vez en un tratado entre Finlandia y la URSS en 1948 (el Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua). El Tratado prohíbe a los firmantes unirse a una alianza militar contra el otro, y Finlandia no podía permitir que su territorio fuera utilizado para un ataque contra la URSS. Ese equilibrio con los soviéticos fue forzado para evitar precisamente un choque con el régimen.

Finlandia también estaba obligada a preservar su neutralidad mediante unas fuerzas armadas adecuadas. No obstante, ese estatus no está arraigado en el derecho internacional, y no hay compromisos internacionales para su neutralidad. Esto con los acontecimientos recientes ha cambiado, y tanto Finlandia como Suecia se han mostrado dispuestas a acercarse a la OTAN y, de hecho, el ex primer ministro finés, Alexander Stubb, recordó que esa neutralidad no es firme del todo si se tiene en cuenta la existente colaboración con la Alianza Atlántica a la que ahora se unirá.

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