El mejor homenaje que hizo Laura Pausini a Raffaella Carrà en Eurovisión (y que no se vio por la tele)


Se han viralizado varios videos de Laura Pausini bailando en la trastienda de Eurovisión. Pueden parecer una imagen anecdótica. Pero dicen mucho más de lo que aparentan. Es más, esas danzas al ritmo de las músicas del eurofestival son el mejor homenaje a Raffaella Carrà, la gran showoman de la televisión italiana y española. ¿Por qué? 

Carrà no sólo estaba atenta al planteamiento del programa que presentaba, también desprendía verdad en pantalla fruto de una curiosidad que recuerda que la televisión es trabajo en equipo. Porque, como en la vida,  en la tele tienes que estar atento a tu alrededor, que es tu aliado. Raffaella estaba atenta a su entorno y, además, se implicaba con ese entorno. Lo aprendí viéndola trabajar en el especial aniversario de los 60 años de Televisión Española, el último gran espectáculo que presentó en España la Carrà.

Mientras otros presentadores cuando acaban de repasar su guion huyen a su camerino a descansar, Raffaella se quedaba discreta en una esquina bajo el escenario para ver como ensayaban el resto de artistas que participan en el espectáculo. Y los miraba con la ilusión de esa primera vez que entras en un plató. Aunque ella, de todos los que allí se encontraban, era la que más tiempo había pisado un plató.

Ese interés es toda una lección. Una lección para siempre: Raffaella no se miraba sólo a sí misma e intentaba aprender con empatía del resto. Es más, disfrutaba del talento de los demás como una más. Incluso se arrancaba a bailar bajo el escenario cuando actuaban los cantantes.


No era su momento protagónico, pero ahí estaba, casi como alguien que había acudido de público. Disfrutando del espectáculo como una más. Otras estarían pendientes de que la vestimenta no se les descolocara, pues en un segundo deben seguir presentando el programa y salir impolutos bajo los focos. Por eso muchos transmiten artificio. Raffaella, en cambio, estaba pendiente de las verdaderas relevancias del formato musical: Escuchar a los artistas y degustar su talento. 

No es una curiosidad baladí, define su arte: la capacidad de no dejar nunca de abrazar las oportunidades que aparecen en la vida. De ahí que emocione ver a Laura Pausini bailando sin medias tintas cuando las cámaras no enfocan su rostro. Como haría Raffaella. Es el mejor homenaje que se puede hacer para practicar y preservar el legado de Carrá. Tengas que salir en dos minutos a escena ante una audiencia millonaria o vaya a trabajar a una oficina, vive sin pánico a despeinarte.



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