El ingrediente habitual que puede aumentar el riesgo de cáncer de colon y que está en múltiples alimentos


Hace tiempo que se conoce que la alimentación es un factor muy importante en el desarrollo de ciertos tipos de cáncer (especialmente, aunque no únicamente, de aquellos que afectan a las distintas zonas del tracto digestivo). Por ello, es importante cuidarla si queremos minimizar el riesgo de padecer esta devastadora enfermedad, evitando algunos alimentos e ingredientes que contribuyen a ella.

Desde refrescos hasta salsa de tomate

Por ejemplo, existe un ingrediente que, en España, no es común usar al cocinar en casa ni es excesivamente frecuente en los supermercados, pero que, en cambio, está presente sin que nos demos cuenta en un sinfín de alimentos, especialmente algunos muy procesados. Se trata del jarabe o sirope de maíz con alto contenido en fructosa.

Como decimos, puede que el nombre no nos haga pensar en algo que se consume a diario. Sin embargo, se trata de un edulcorante de bajo coste muy empleado en la industria alimentaria, en alimentos tan variados como zumos industriales, refrescos, helados, galletas, golosinas, mermeladas, bollería, salsas de tomate, cereales, aperitivos salados o salchichas.

Pues bien, se ha demostrado que este alimento favorece el crecimiento de tumores en el colon de ratones, por lo que hay muchos motivos para pensar que este efecto puede darse también en los seres humanos.

Favorece la obesidad y el crecimiento de tumores más grandes

Así lo recoge un artículo publicado en el medio científico Science, en el que se describen los resultados de una investigación llevada a cabo sobre estos pequeños mamíferos.

Concretamente, los autores modificaron genéticamente unos ratones para eliminar el gen que codifica la proteína APC (que en condiciones normales protege frente al crecimiento anormal de las células del colon y el recto). Después, los dividieron en dos grupos y a uno le proporcionaron una solución de agua endulzada con el jarabe, mientras que el otro recibía agua pura.

Lo que encontraron es que aquellos que recibían agua endulzada ganaron rápidamente masa corporal, con lo que tuvieron que reducir la cantidad de jarabe a fin de prevenir que desarrollaran obesidad; tras ello, aquellos que recibían jarabe de maíz desarrollaban tumores más grandes que sus homólogos tratados con agua.

Esto podría explicarse debido a que en determinadas fases de la enfermedad, el cáncer se alimenta preferentemente de azúcares como la fructosa antes que de otros nutrientes como proteínas o grasas.

En principio, hay que tener en cuenta que el estudio en cuestión se llevó a cabo en ratones, por lo que no tendría que ser extensible necesariamente a las personas. Para dilucidar esta cuestión, después de la presentación de este trabajo sus autores anunciaron que trabajan en replicar esta evidencia en seres humanos.

Sin embargo, hasta entonces, la prudencia invita a considerar que esta evidencia sugiere fuertemente la posibilidad de que el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa puede promover el crecimiento del cáncer colorrectal en las personas, y teniendo esto en cuenta tratar de evitar al menos consumir cantidades excesivas del mismo.



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