El exsaltador y medallista olímpico Jan Hempel denuncia abusos sexuales de su entrenador


El exsaltador alemán Jan Hempel, medallista olímpico y subcampeón del mundo en plataforma de 10 metros, ha afirmado este jueves que fue abusado sexualmente por su entrenador durante varios años.


En un documental de la emisora ARD ‘Abused – Sexualised Violence in German Swimming’, el medallista de plata en los Juegos de Atlanta de 1996 ofreció su primer relato público de las acusaciones contra su exentrenador Werner Langer, quien murió en 2001.

“Fui abusado por mi entrenador”, dijo Hempel, de 50 años, que dijo que fue abusado entre 1982 y 1996. “Nunca perdió un momento para no dar rienda suelta a sus deseos y necesidades”.

Hempel afirmó que se defendió de Langer por primera vez antes de los Juegos de 1996 e informó de los incidentes al entonces seleccionador nacional del año siguiente. Posteriormente, Langer fue suspendido, pero “todos se quedaron callados hasta hoy”, dijo Hempel, quien está decepcionado con la Federación Alemana de Natación (DSV).

“Tuve que sentir en mi propio cuerpo durante muchos años que solo el éxito deportivo es importante para la DSV y que todo lo demás, ya sea la salud o cualquier tipo de problema, se deja completamente atrás”, manifestó Hempel en el documental.

La DSV dijo que haría una declaración en las próximas horas al haberse enterado de las acusaciones por las palabras de Hempel en ‘ARD’. El exsaltador también informó de que Langer había abusado de él en el baño de un estadio antes de la final olímpica de saltos de altura de 1992 en Barcelona.

Hempel ha sido diagnosticado con la enfermedad de Alzheimer incipiente. “Me doy cuenta de que más y más está desapareciendo de mi mente”, dijo. “Ahora todavía puedo recordar cosas. No sé cuánto tiempo más será así“, añadió el germano, que ya se lo había contado a su esposa Inés, que también participa en el documental.

“Le resultó muy difícil hablar de eso, entonces lo escribió”, desveló Ines Hempel. Ella había leído estas notas y dijo: “Ni siquiera yo puedo curar lo que ha roto el alma“, sentencia su esposa.



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