El empleo no da tregua


En políticas públicas el papel del mediador es el más difícil, y el que cosecha los reproches cuando se suceden los fracasos. Basta mirar los países vecinos cuyas calles se taponaron en buena medida con el descontento de la clase trabajadora, integrada tanto por jóvenes ansiosos de una oportunidad como por empleados esclavos del salario. Aquellas protestas mantienen un mismo objetivo: el gobierno de turno.

Y en Panamá, con un gobierno todavía fresco después de seis meses en el poder, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) detalla a través de la jefe de cartera, Doris Zapata, cuál será su gestión durante estos cinco años. Lustro que se inicia con un índice de desempleo de 7.1%, acaso el más alto del último decenio.

“ El rol de ellos [los empresarios] es indispensable para cada uno de los planes que tiene el gobierno, por ejemplo con la ley que creó la Asociaciones Público Privadas”.

La ministra Zapata.

La ministra desmenuza las perspectivas de la cartera: “Cuando hablamos de empleo, realmente somos mediadores de las relaciones laborales entre los empresarios y los trabajadores. El Mitradel busca establecer claramente en ese vínculo el impulso necesario para poder generar confianza en [esos] sectores” encargados de promover el trabajo. Y agrega que ellos “tienen el mayor interés en ser rectores de políticas públicas”.

Hasta el pasado mes de agosto, la población económicamente activa del país, de 15 años de edad en adelante, ascendía a 2 millones 66 mil personas. En dicha franja poblacional está ocupado el 92.9%, en tanto que el porcentaje restante, como se enunció arriba, asciende a un 7.1%.

Como un comentario al margen, y dado que se hablaba hace unos meses de un 6%, la ministra comenta que “en el inicio de nuestra administración fuimos claros al manifestar que sentíamos que este porcentaje que recibimos reflejaba una cantidad mayor”.

En la función de “eje transversal” y como resultado de “un esfuerzo interinstitucional en cada una de las estrategias del gobierno nacional”, un factor relevante radicará en su capacidad de “generarle confianza al sector privado” para que las propuestas oficiales ayuden a promover un crecimiento económico.

“El rol de ellos [los empresarios] es indispensable para cada uno de los planes que tiene el gobierno, por ejemplo con la ley que creó la Asociaciones Público Privadas”.

Esta norma, además de fijar una “garantía de inversión”, busca que programas desarrollados desde el Mitradel, como el de Aprender Haciendo, tengan una ley que le garantice un incentivo a la empresa privada pero que también favorezca la inserción laboral de la población vulnerable de entre 17 y 24 años de edad.

La medida expresa el perfil de los cambios en políticas de empleo de la actual administración. En este sentido, Zapata plantea una modificación a las ferias de empleo, “que no lo eran”, para evolucionar hacia un encuentro de oportunidades.

“Cuando se habla de oportunidades se le da realmente una opción a esa población que visita estas ferias y a la cual se le presentan alternativas. No solo debemos ver la generación de empleo desde el sector privado o del oficial, en el sentido de las plazas de trabajo que puedan crearse en este último ámbito. Debemos darle la oportunidad al emprendimiento”.

En consonancia con este principio, el ministerio valora las posibilidades estratégicas del cooperativismo en sectores capaces de generar empleo.

Sostiene que el incremento salarial de 3.3% decretado por el Gobierno fue “la decisión más responsable que se tomó” si se observa la “revisión minuciosa” de las 34 actividades económicas del país.

Al margen de la falta de consenso entre las partes, es decir el sector empresarial y los representantes de los trabajadores, la administración ponderó las valoraciones técnicas de los dos ámbitos. Por este motivo en el decreto se hizo “una reclasificación” de algunas actividades, sin olvidar que según la ministra, “encontramos un país con un déficit fiscal que debíamos cubrir”.

En este contexto y dentro de la meta de dinamizar la economía, dice que se compararon los sectores con un mejor comportamiento y aquellos de menor crecimiento. Tal equiparación busca “proteger a la mano de obra” para impedir una baja de los índices de empleo en esos sectores.

Turismo y logística, en el parecer de la ministra, son las actividades llamadas a generar más empleo, en la perspectiva de que Panamá es un país de servicios. “Tengamos en cuenta que el sector turístico pasa por una situación crítica —sabemos las cifras de desocupación—. No obstante, el Gobierno ha llegado con iniciativas muy concretas: hizo realidad el Fondo de Turismo, que por muchos años estaba ahí pero nadie le había dado respuesta”.

Infografía

Comenta del programa de Orientación Vocacional y Empleo para capacitar a la población joven, según la oferta nacional de carreras técnicas. Y subraya que las obras de infraestructura realizadas por el Gobierno mejorarán las cifras de la construcción, la cual “debe ser un espacio importante de reactivación económica”.

“Ministra, deja por fuera la actividad agropecuaria…”, le recuerda el periodista. Doris Zapata contesta que es un sector clave para la actual administración, hasta el punto de haberle “inyectado” recursos mediante pagos pendientes a arroceros y ganaderos. “Trabajamos insistentemente” con esta industria “para mirarla de una manera positiva”.

Es la mirada de la ministra titular de una cartera que además de procurar empleo y protección de los trabajadores, debe verificar qué tanto se reactiva la economía. De ahí que sean preponderantes los empresarios.



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