El arbitraje calienta la Final de la ACB entre airadas quejas del Real Madrid


Partido de alta tensión el que enfrenta este viernes en el WiZink Center (21h) a Real Madrid y Barça, tercero de la Final de la Liga ACB. La victoria azulgrana del miércoles en el Palau que puso el 1-1 estuvo acompañada de una gran polémica arbitral, con amargas quejas de los blancos tras el choque.

Fueron varios los jugadores blancos que expresaron su indignación tras el choque en las redes sociales. “Los árbitros les dan el partido otra vez… increíble. No entiendo esto para nada. ¡¡Dejad que los equipos decidan quién gana y quién pierde!!”, puso el base Nigel Williams-Goss, que no jugó el encuentro por lesión.

Los árbitros les dan el partido otra vez… increíble. No entiendo esto para nada

Increíble, esto de verdad tiene que acabar“, puso por su parte Guerschon Yabusele. El alero francés, además, hizo varios retuits en su cuenta de Twitter de las jugadas más polémicas: un manotazo de Brandon Davies a Fabian Causeur que los árbitros no señalaron y la falta pitada a Walter Tavares sobre Cory Higgins que le dio la victoria al Barça. Todo ello, con críticas apasionadas de aficionados al baloncesto de ambas jugadas.

Más comedido se mostró Chus Mateo, sustituto de Pablo Laso. “No hablamos de los árbitros. Jugamos al baloncesto. Durante el partido intentas valorar con ellos si sus llamadas arbitrales son las correctas. Ellos son los jefes, valoran si ha sido falta o no. Forma parte del juego. Ya no existe el arbitraje, solo nos centramos en el tercer partido”, afirmó.

En el Barça, las quejas se refieren a las airadas protestas madridistas a los colegiados, especialmente la de Yabusele en la cara de uno de ellos. “Detectamos que hubo momentos de mucha tensión, que después derivaron en actuaciones de cierta intimidación hacia los árbitros”, denunció Josep Cubells, directivo responsable del baloncesto azulgrana.

Hubo momentos de mucha tensión, que después derivaron en actuaciones de cierta intimidación hacia los árbitros

En lo deportivo, el Real Madrid ha logrado en los dos partidos del Palau robarle el factor cancha al Barcelona y ponerse además la vitola de favorito en la eliminatoria. Los blancos han sido superiores en los dos encuentros y solo un gran Niko Mirotic –polémicas arbitrales al margen– evitó que los blancos dejaran la eliminatoria prácticamente sentenciada con un 0-2.

Eso sí, la final sigue más que abierta, pues no será nada sencillo que los de Chus Mateo –Laso todavía no ha dicho nada sobre su regreso– logren dos victorias seguidas, este viernes y el domingo, en el WiZink. Y un hipotético quinto encuentro sería en el Palau Blaugrana el próximo miércoles.


La superioridad bajo los tableros de los madridistas está siendo clave, con Tavares muy dominador en ambos aros y con Poirier también cuando le da el relevo. Además, Hanga está rindiendo a la perfección en su improvisado puesto de base y Yabusele y Deck están haciendo mucho daño. Sin embargo, la rotación de Mateo es corta –más tras la grave lesión de Anthony– y eso se puede notar.

Por su parte, el Barça necesita que más jugadores además de Mirotic aporten en la anotación. El hispano-montenegrino firmó 26 de los 71 puntos blaugranas el miércoles, lo que deja claro que necesita ayuda. Higginis y Calathes tienen que dar un paso adelante y Brandon Davies y Sanli arreglar los problemas interiores de los de Jasikevicius.



MÁS INFORMACIÓN