El 83% de los panameños piensa que no tendrá empleo en los próximos seis meses


Para los próximos seis meses, los panameños ven poco probable conseguir un trabajo por la crisis de desempleo que vive el país por la covid-19, reveló el último Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP) en su medición del mes de marzo 2022.

Según el ICCP, la percepción sobre el desempleo marca un índice de 83 puntos porcentuales, 2 puntos porcentuales por arriba de la medición anterior de enero 2022.

Para la medición de marzo 2022, la percepción se mantuvo desalentada, ya que el 55% considera que es poco probable obtener un empleo, el 28% considera que no tendrá empleo, el 3% piensa que tendrá empleo, mientra el 14% cree que es bastante probable que tenga, y el 1% no sabe si tendrá.

Las opiniones surgen de la encuesta realizada a panameños mayores de 18 años, de ambos sexos, con ingresos familiares mensuales mayores a $400.

El sondeo incluyó todo el territorio nacional, con excepción de la provincia de Darién y las comarcas indígenas, en las que la informalidad supera el 50%.

El ICCP también muestra que “se mantiene bajo el nivel de confianza del consumidor, a pesar del descenso en los casos por la nueva variante del virus”.

Las expectativas sobre la probabilidad de ahorrar dinero se mantienen en niveles de desconfianza, presentando un resultado de 57 puntos, con un aumento de 6 puntos porcentuales con respecto a la medición de enero de 2022.

Mientras que la expectativa de los consumidores sobre la situación económica de sus hogares se mantiene en 105 puntos, que refleja que la percepción a futuro se mantiene por arriba de la línea de confianza.

El indicador sobre las perspectivas de la situación económica general del país para los próximos 12 meses aumentó 2 puntos porcentuales, pasando de 102 (enero 2022) a 104 puntos (marzo 2022). Estos resultados muestran un leve incremento en el nivel de confianza, de acuerdo con el ICCP.

Persiste el desempleo

Domingo Barrios, representante de The Marketing Group, encargado de presentar los resultados de ICCP, comentó que la capacidad de ahorro va muy influenciada con la variable del desempleo, ya que si todos en un hogar cuentan con empleo podrán contribuir para hacer planes a futuro o compras de mayor tamaño.

Explicó que la realidad del país es que no cuenta con empleo porque un número significativo de trabajos formales se perdieron durante la pandemia, y por la gran cantidad de empresas que cerraron, llevando a una desaparición por completo de las plazas laborales. Todo esto influyó en el aumentó de la informalidad.

Barrios mencionó que tras dos años de pandemia, los panameños reconocen que aunque se prevé que la economía vaya a crecer producto de la expansión de los sectores externos, internamente saben que no se están generando las plazas de trabajo necesarias y se sigue experimentando una crisis de desempleo importante e inédita en el país, por ende, no tiene una capacidad de ahorro positiva.

En 2019, antes de la pandemia, la tasa de informalidad era del 44,9%. En 2020, el producto interno bruto (PIB) de Panamá se derrumbó un 17,9% a causa de la crisis derivada por la pandemia de la covid-19; y el desempleo alcanzó el 18,5%, la tasa más alta reportada en 20 años.

Pero en 2021, el desempeño del PIB creció 15,3%, mientras que el desempleo bajó al 14,5%.

La informalidad se situó en 47,6%, según cifras de la Contraloría General.

Manuel Ferreira, director de Asuntos Económicos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap), manifestó que lo que se ve actualmente es una tasa de desempleo de 11,3%, nunca antes vista en el país por casi 20 o 15 años, sumado a que hay 700 mil personas (47%) en la informalidad.

“Hay una situación compleja en la búsqueda del ingreso, ya sea en el mercado formal como en el informal. Los niveles de confianza bajos en el empleo y ahorro es por esta situación del mercado laboral”, acotó Ferreira.

“Hoy los sectores agrícola, construcción y comercio son altos generadores de empleo, pero si son sectores deprimidos con una economía doméstica de menor velocidad, entonces esa generación de nuevas plazas se limita.

Por un lado vemos un crecimiento económico y de reactivación, por el lado exterior, con las mineras, el canal y demás, pero en el interior la situación es menos favorable.

Otros shocks externos son el aumento del petróleo y el de los alimentos”, añadió.



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