diferencias y similitudes de dos de los entrenamientos de moda


Hay una serie de entrenamientos funcionales que están muy de moda y que consiguen activar todo el cuerpo y desentumecer tanto los músculos como las articulaciones, además de subir las pulsaciones y aumentar el trabajo cardiovascular.

En concreto, hablamos del HIIT y de la Tabata y seguro que ya has oído hablar de ellos, porque pueden practicarse tanto en casa, por cuenta propia, como el gimnasio, en grupo y guiados por un monitor de fitness. Pero, ¿en qué se diferencian estos dos entrenamientos y qué beneficios aporta su ejecución?

El primero de ellos, HIIT o High Intensity Interval Training (Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad) es un tipo de entrenamiento que se caracteriza por ser de corta duración e involucrar en gran medida el sistema cardiovascular. Consiste en realizar ejercicios durante un breve periodo de tiempo a la máxima potencia e intercalarlos con periodos de movimiento suave o de reposo absoluto. Estos intervalos son completamente moldeables a nuestra condición física y el rango de ejercicios a realizar es a gusto del que entrena.

La Tabata sigue una lógica muy similar pero su nivel de exigencia cardiorespiratoria y de resistencia es mucho más intenso. Este tipo de entrenamiento nació en 1996 dirigido al equipo de patinaje de la Universidad de Kyoto, por lo que ya nos podemos imaginar que su intensidad está más adaptada a deportistas experimentados que principiantes. El funcionamiento consiste en un intervalo de ejercicio explosivo por medio de descanso. Es decir, se realizan 20 segundos de ejercicio, se descansan 10 segundos y se pasa al siguiente ejercicio, repitiendo este esquema 8 veces.

La mayor diferencia entre ambos tipos de entrenamiento es el nivel de experiencia deportiva y de resistencia que debemos tener para enfrentarnos a ellos. Mientras que el HIIT es mucho más adaptable a nuestros objetivos y nuestra capacidad, la Tabata exige un nivel de rendimiento mucho mayor si quiere desarrollarse correctamente. Con ella, el objetivo es alcanzar el 100% de nuestra capacidad aeróbica, mientras que con el HIIT nos quedaremos en un rango entre el 80 y el 95%.

Además, otro punto en el que difieren es la duración de la ejecución de toda la rutina. Si la Tabata se ejecuta en los tiempos y en las velocidades debidas, es un entrenamiento que no sobrepasa los 4 minutos (sin contar el calentamiento o el estiramiento final). Al contrario que el HIIT, que al ser mucho más adaptable puede durar incluso 45 minutos.

Sin embargo, ambos tipos de entrenamiento comparten los mismos beneficios para la salud:

  • Mejora nuestra circulación.
  • Evita las enfermedades cardiovasculares.
  • Aumenta nuestra resistencia.
  • Tonifica.
  • Favorece la quema de grasas.
  • Fortalece nuestras articulaciones.

Así que ya sabes, es hora de elegir el entrenamiento que más se adapte a ti y a tus necesidades, ponerse las deportivas…¡y a sudar!

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