Deuda aumenta $9,029 millones en el último año


El año 2021 comenzó con operaciones millonarias vinculadas al movimiento de la deuda pública, mientras se mantuvo la tendencia de un fuerte aumento en los compromisos del Estado, como ya sucedió en 2020.

Entre diciembre de 2020 y enero de 2021 el saldo de la deuda aumentó en $1,948 millones, y si se compara con enero de 2020 la variación es de $9,029.8 millones, según figura en el informe más reciente de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Así, terminado el primer mes de 2021, el saldo de la deuda llegó a $38,907.9 millones. De ese total, $31,828.4 millones corresponden a deuda externa y $7,079.5 millones a deuda interna.

El sustancial aumento de enero se explica por la emisión de $2,450 millones. En concreto, el MEF reabrió el bono global 2032 por $1,250 millones y cupón 2.252% y el bono global 2060 por $1,200 millones y cupón 3.870%.

Saldo de la deuda pública

$38,907.9 millones es el saldo de la deuda del sector público no financiero.

$31,828.4 millones es la deuda pública externa, un 81.8% del total.

$7,079.5 millones es el saldo de la deuda pública interna, un 18.2% del total.

Esta operación forma parte de la estrategia de financiamiento del Gobierno para el ejercicio 2021. En una conversación reciente, previa a la publicación del dato de la deuda de enero, el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, señaló que las necesidades de financiamiento para este año serían de $5,971 millones, incluyendo $1,822 millones para amortizaciones de deuda. En este sentido, desde la entidad explicaron que en momentos puntuales del año, cuando se hace alguna emisión grande, el saldo de la deuda crece y que el mismo se compensa cuando se efectúan amortizaciones, como es el caso del vencimiento del Bono Samurái en enero y de la Nota del Tesoro 2021 por $412.4 millones de febrero.

Aún teniendo en cuenta estos movimientos, la realidad de 2020 y de 2021 es que el saldo de la deuda termina experimentando fuertes subidas por los elevados déficits fiscales del Gobierno Central.

El aumento de la deuda en el último año se explica por la caída de ingresos debido a la paralización de actividades económicas y a la suspensión o terminación de contratos laborales. Además, el Gobierno trató de mantener cierto nivel de gasto para no causar un perjuicio mayor a la economía.

Por otra parte, la fuerte contracción del producto interno bruto (PIB), que el MEF estimó en 17% para la elaboración del balance fiscal preliminar de 2020, hace que también se dispare la relación entre la deuda y el PIB.

A falta de la publicación oficial del PIB de 2020 por parte de la Contraloría General de la República, algunas estimaciones apuntan a que la relación entre la deuda bruta y el PIB habrá aumentado en más de 20 puntos porcentuales. Por ejemplo, la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings estima que la relación entre deuda y PIB habría pasado de 46.4% en 2019 a 68% en 2020.

Desde el MEF se ha planteado una senda de consolidación fiscal, es decir, de reducción paulatina del déficit fiscal para ir conteniendo el nivel de endeudamiento del país y asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Servicio de la deuda

En enero hubo movimientos importantes en el servicio de la deuda.

El MEF destinó $447.1 millones a pagos de capital, entre los que destacan los $400 millones por el vencimiento del Bono Samurái, la emisión en el mercado japonés que hizo el Gobierno hace diez años.

Además, se destinaron $183.4 millones en concepto de pagos de intereses generados por los bonos globales emitidos por Panamá.

En cuanto a la deuda interna, se destinaron $63 millones para el pago de Letras

del Tesoro; y $34.8 millones en concepto de intereses correspondientes al Bono del Tesoro 2022.



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