Delincuentes ecológicos se modernizan en Panamá y atentan contra la naturaleza en Darién


Los organismos de seguridad del Estado detectaron que los grupos delincuenciales que cometen delitos ecológicos en la frontera con Colombia cuentan con herramientas tecnológicas.

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En operativos recientes, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) incautó computadoras portátiles, equipos tecnológicos de transmisión de datos, teléfonos celulares inteligentes y comprobantes de pago en línea.

Grupos delictivos, compuestos básicamente por panameños y colombianos, se dedican a la extracción ilegal de oro, la tala de árboles exóticos y el tráfico de especies animales en peligro de extinción.

Recientemente, el Senafront capturó en la Reserva Forestal de Chepigana a 19 personas e incautó $44 mil, pesas digitales, envoltorios con oro, armas de diferentes calibres y municiones.

Las autoridades de seguridad pública sostienen que estos “criminales” atentan contra la ecología, el hábitat de vida de varias especies y la subsistencia de animales exóticos.

Denuncias

El Ministerio Público (MP), en los ocho primeros meses de este año 2020, ha registrado un total de 325 denuncias por delitos contra el ambiente y el ordenamiento territorial.

Del total de denuncias recibidas en el MP, 148 son por delitos contra los recursos naturales, mientras que 26 son por delitos contra la vida silvestre, cuatro por delitos de tramitación, aprobación y cumplimiento urbanístico territorial y 146 por delitos contra los animales domésticos.’

La Policía Nacional cuenta con la Dirección de Policía Rural y Turística, ubicada principalmente en parques y áreas protegidas, con personal capacitado en materia ambiental.

La mayor prevalencia de los delitos ambientales se dan en Chepo y Darién.

De las 148 denuncias contra los recursos naturales, 63 son por destrucción, mientras que 58 son por tala.



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