C&W invirtió $3,187 millones en 25 años y aportó $1,020 millones al Estado


La industria de las telecomunicaciones, que se comenzó a desarrollar a partir de la privatización del desaparecido Instituto Nacional de Telecomunicaciones (intel) en 1996, ha logrado la cobertura del 96% de la población. Aunque se trata de un hito importante porque en una población de 4.3 millones de personas hay 6 millones de líneas celulares activas, aún hace falta mucho por invertir en en este sector, ya que solo el 38% del territorio panameño tiene señal de telefonía móvil.

Cable & Wireless Panamá (CWP), que opera desde el 29 de mayo de 1997, informó que hasta el 31 de diciembre de 2021 ha aportado a la economía más de $8 mil millones entre inversión local, impuestos, salarios pagados así como aportes al Estado.

En 25 años de operaciones, que se cumplen mañana, la compañía detalló que de los $8 mil 907 millones movidos en la economía en este periodo, ha pagado 1,020 millones de dólares en dividendos al Estado por su participación accionaria del 49% y el beneficio a los colaboradores de la empresa, además de 1,069 millones de dólares en impuestos totales y $3 mil 187 millones en inversiones, entre otros.

Bajo el sello comercial de +Móvil “se ha desempeñado un papel fundamental como pionero de las telecomunicaciones en Panamá a través de inversiones en tecnologías innovadoras, desarrollo de redes y digitalización”, señaló Balan Nair, presidente Ejecutivo de Liberty Latin America, propietaria del 49% de las acciones de Cable & Wireless Panamá.

Como parte de su estrategia de negocios, la junta directiva de Cable & Wireless Panamá anunció en septiembre del año pasado la adquisición de las operaciones de Claro Panamá por 200 millones de dólares.

El anunció de compra generó el rechazo y la salida del país de Digicel Panamá, otro de los operadores que prestaba los servicios en Panamá desde 2008. Luego de la aprobación de la fusión por parte de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) Digicel pidió la liquidación voluntaria ante los tribunales civiles, al alegar el fin de la libre competencia para el mercado de las telecomunicaciones.

Posteriormente, el Estado a través de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos anunció el control de la empresa con la designación de Alex Anel Arroyo como interventor. Esta función estaba prevista para comenzar el 4 de mayo.

Una de las alternativas es convocar a una licitación de la concesión para traer otro operador que participe en el mercado panameño. Tras la compra de Claro, solo estarían brindando los servicios de telecomunicaciones en el país CWP y Tigo.



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