Cruz Sánchez de Lara: “Soy una detractora del término ‘supermujer'”


La abogada Cruz Sánchez de Lara lanzó el 30 de marzo su primera novela, Cazar leones en Escocia (Espasa), un libro impregnado de su filosofía vital: en él, la autora subraya el valor de la maternidad, reflexiona sobre el amor incondicional a través de dos generaciones de mujeres y recuerda aquello que es verdaderamente importante en esta vida para alcanzar la felicidad, la plenitud. Más allá de lo superfluo, lo que no sacia el alma, esta historia reivindica las emociones y la libertad.

Se aventura con la novela. ¿Qué tal la experiencia? Maravillosa. El proceso de creación es mágico y espero volver a repetirlo, porque he encontrado una forma de estar conmigo misma que desconocía. Aunque siempre he escrito, nunca había definido el concepto de una novela. He disfrutado como una niña pequeña, y, de hecho, creo que soy más joven que cuando empecé a escribirla.

¿Qué destacaría de la protagonista, Miranda Herrera? Que empezó a vivir cuando lo perdió todo. La gente que tiene excesivos caprichos a veces no valora lo que posee. Y cuando la vida es muy fácil para algunos, probablemente necesiten sufrir una gran pérdida para saber qué es lo que realmente importa. 

El libro es un elogio a la maternidad. ¿Cuál es la principal lección que le ha dejado su madre y que usted haya querido transmitirle a su hijo? Mi madre siempre me ha enseñado a ser agradecida y generosa, porque una vida sin generosidad no es una vida plena. Y también que siempre va a haber alguien más guapo y más listo que yo, y lo importante es ser un conjunto armónico y no intentar estar por encima de los demás. 

“Cuando la vida es muy fácil para algunos, quizás necesiten sufrir una gran pérdida para valorar lo que realmente importa”

La abogada Cruz Sánchez de Lara posa en un encuentro con ’20minutos’.
JOSÉ GONZÁLEZ

La historia transcurre en un ambiente de lujos y privilegios. ¿Busca con esto lanzar una reflexión sobre la superficialidad? En la novela se habla mucho de lo superficial y de las aspiraciones banales cuando lo importante son las emociones, las pasiones. Tener muchas cosas materiales hace que no se perciba su falta. Es decir, busco el exceso para combatir el defecto. 

Cruz Sánchez de Lara

  • Nacida en Almería en 1972, Cruz Sánchez de Lara es principalmente conocida por su trabajo como abogada y su implicación como activista en diversos proyectos relacionados con los derechos
    humanos y la sostenibilidad. En 2011 fundó la ONG THRibune for Human Rights, que cuenta con voluntarios en catorce países. Vicepresidenta de El Español, también es editora de las secciones Enclave ODS y MagasIN. Es máster en Derecho Internacional de los Derechos Humanos y Derecho Humanitario por la Universidad de Washington. Dirige para Europa de IHR Legal, firma jurídica global especializada en derechos humanos. Está casada con el periodista Pedro J. Ramírez desde 2017.

Desde hace años está muy implicada en labores feministas. ¿Cuál es el gran desafío que encara el movimiento? No dar pasos atrás. Tenemos que evitar cargarlo con batallas que no son las nuestras. Son muy loables, pero se deben poner en diferentes cestas, porque no podemos luchar por todo. La igualdad de derechos entre hombres y mujeres es una meta que todavía está por conseguir, pero los populismos siempre van a ridiculizarla y a hacer de ella un esperpento. El feminismo es un avance de la humanidad para vivir mejor.

La abogacía llegó a convertirse en su “segunda piel”. ¿Qué se siente al ponerse la toga? Ahora que he dejado la abogacía para dedicarme a la empresa periodística, esas palabras cobran una fuerza mucho más importante, porque la vida es un camino en el que tu pasión puede ser derrocada por tu presente. Echo muchísimo de menos la toga, que para mí representa la forma de acompañar a quien confía en ti en un proceso muy difícil. Cuando te la pones tienes que volcar tu capacidad de contar una historia al servicio de la verdad. Es un trabajo fascinante y muy bonito que forma parte de mi personalidad.

“La vida es un camino en el que tu pasión puede ser derrocada por tu presente”

¿De dónde viene esa necesidad tan grande de ayudar a los demás? Lo hago por puro egoísmo, porque ayudar es la fuente de la felicidad. Si tú tienes un impacto positivo en la vida de alguien, te vas a sentir muchísimo mejor. Creo que desde cada espacio se puede intentar que la sociedad mejore. No vamos a ser tan ridículos de decir ‘voy a cambiar el mundo’, pero sí podemos generar un buen impacto.


Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial.

Ha publicado varios libros sobre violencia de género, acoso sexual… En lo que llevamos de año se han cometido casi una decena de asesinatos machistas. ¿Qué está fallando? La igualdad es un tema de educación, y aunque ha habido años muchísimo peores, todavía hay muchas mujeres que viven asfixiadas en su casa y muertas en vida. En Suicidio y violencia de género, libro que escribí con el forense Miguel Lorente, fui consciente del poco valor que tiene la vida para una mujer que sufre violencia de género, y nos enfrentamos a una lacra social que no podemos permitir que se silencie por los gritos de quienes no están interesados en hablar de ella. Ser déspotas e ignorar el verdadero sufrimiento de una parte de la sociedad es perverso.

“Todavía hay muchas mujeres que viven asfixiadas en su casa y muertas en vida”

La abogada Cruz Sánchez de Lara posa en un encuentro con '20minutos'.
La abogada Cruz Sánchez de Lara posa en un encuentro con ’20minutos’.
JOSÉ GONZÁLEZ

También pelea contra la trata de personas con fines de explotación sexual. ¿Cómo combatirla desde la ley? Creo que se están dando muchos avances, pero la trata sigue ahí porque la sociedad permite que tengamos esclavas a nuestro lado. PP y PSOE se llegaron a poner de acuerdo en la ley contra la trata y el consenso fue boicoteado por otras fuerzas políticas. Eso es un problema, porque aquí no estamos hablando de ideologías, sino de seres humanos. Es el momento de que los políticos aparquen sus diferencias y hagan caso a las miles de personas que están apartadas de la sociedad y que deben ser liberadas.

Inició recientemente un proyecto en Kenia para la reinserción de niñas que habían estado en la cárcel por delitos menores. Suena gratificante, pero también duro… Es tremendo. Estas niñas van a la cárcel tras haber sido prostituidas por sus madres o por robar un poquito de pan en casa de una amiga. He estado en la cárcel con ellas, y cuando salen de ahí sus familias las han repudiado, así que lo único que les queda es un cuerpo espectacular y una piel de ébano con 16 años. Su destino está claro: acaban en la prostitución. Lo que estamos intentando con el centro que estamos construyendo en Machakos, el polígono de la moda en Kenia, es que la formación que reciban aprendiendo a coser en la cárcel puedan acabarla en un hogar transitorio, para que puedan tener acceso a puestos de trabajo en las fábricas textiles. Es un proyecto precioso que la pandemia ha ralentizado.

¿Qué proyecto humanitario le ha impactado más? Mi corazón está hecho trocitos y repartido por ahí. Tengo parte del alma guatemalteca, colombiana… He aprendido mucho de las mujeres afrodescendientes, por ejemplo. Mis mayores aprendizajes siempre se han hecho al lado de los que sufren. Me gusta ir donde falta de todo. Allí los sentimientos afloran de una forma formidable, todo lo contrario que en mi novela. Los contrastes son muy importantes, porque tenemos muchas cosas para ser felices y debemos aprovecharlas.

“Mi corazón está hecho trocitos y repartido por ahí”

La abogada Cruz Sánchez de Lara, durante una entrevista con '20minutos'.
La abogada Cruz Sánchez de Lara, durante una entrevista con ’20minutos’.
JOSÉ GONZÁLEZ

En el libro habla de “los días rojos”, esos en los que una se siente más insegura. ¿Qué es fundamental en esta vida para poder enfrentar los miedos? ¿Usted cómo lo hace? De hecho, el libro se iba a llamar así, pero en el proceso de edición salió otra novela con ese nombre. Creo que es muy importante saber sufrir. Si tienes un día malo en el que te sientes desgraciada, no debes reprimir tus emociones, porque eso solo te lleva a la frustración. Para vivir en el cielo hay que pasar por el infierno.

Y para ello hay que sacar tiempo para escucharse, ¿no? Claro, no hay que hacerse trampas al solitario. Yo siempre procuro desprenderme de mis prejuicios y ser consciente de mi sufrimiento cuando lo tengo para luego sacar un aprendizaje. Quien sufre y luego no aprende atraviesa una pérdida brutal, porque las lecciones que surgen del sufrimiento suelen ser las más útiles en la vida. Y quien diga que no lo pasa mal, está mintiendo. ¿Quién quiere estar rodeado de superhéroes? 

Hablando de esto, usted es una detractora del término supermujer. Sí, porque a nosotras nos han tratado toda la vida como a supermujeres. Y lo somos, pero no se nos puede definir como tal. Reconocerte a ti misma tu valía está muy bien, pero cumplir con las expectativas de los demás es otra cosa. Tienes que admitir tus limitaciones frente a lo que se te impone como mujer y saber que no se puede llegar a todo. La abogacía era una de las cosas más importantes de mi vida, pero llegó un momento en el que ya no podía ejercerla. Soy vicepresidenta de El español, editora, estudiante… y tenía que aparcar algo. El mayor planazo al que me podrías invitar ahora mismo es a dormir nueve horas. Una amiga, Nuria Varela, escribió un libro que se llama Cansadas, y es que lo estamos. 

“Tienes que admitir tus limitaciones frente a lo que se te impone como mujer y saber que no se puede llegar a todo”

La abogada Cruz Sánchez de Lara posa en un encuentro con '20minutos'.
La abogada Cruz Sánchez de Lara posa en un encuentro con ’20minutos’.
JOSÉ GONZÁLEZ

¿Ayuda vivir en un mundo tan hiperconectado? Creo que con la tiranía del mundo de las redes, la perfección y los filtros nos estamos olvidando de cosas muy potentes. No todo son likes. A mí me encanta escuchar, y me he dado cuenta de que la felicidad está en el amor y la bondad. Pero para ser buena con los demás tienes que serlo primero contigo misma, porque si no te cuidas tú, no te va a cuidar nadie. Cuando en mi trabajo humanitario he hablado con víctimas que, al salir de una desgracia, quieren aportar, siempre les digo lo mismo: ‘Primero ponte buena, que ayudar también puede ser duro’.

En Instagram destacó esta frase de Carmen Martín Gaite: “Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo”. Esta lección he tardado mucho en aprenderla. Tu vida no puede depender de los demás. Tienes que vivir y procurar apartarte de quien no te haga bien. Es inútil dar lecciones a quien no quiere aprender, pero también hay que admitir que cada persona tiene una forma distinta de ver la vida.

“Es inútil dar lecciones a quien no quiere aprender, y hay que admitir que cada uno tiene una forma distinta de ver la vida” 

Lee y escribe desde niña. ¿Quién es su referente en el mundo de los libros? Me acuerdo mucho de los libros de mi infancia. Siempre leía uno, El bolso amarillo, que era de Espasa y trataba de una niña que quería ser escritora. Pero con el tiempo he tocado de todo: he leído varias veces el Quijote, me encanta la filosofía… Y me preocupa no estar nombrando a personas actuales, porque creo que hay que fomentar el talento y la escritura para las niñas y los niños. Hay cosas más allá del metaverso.

¿Le ha aconsejado Pedro J en la escritura de la novela? ¿Qué le ha parecido? Él la ha ido leyendo poco a poco. Al principio le costaba más, porque al tener mentalidad de periodista, me decía que tenía que contar más detalles. Yo me negaba, porque las novelas están hechas para hacer soñar a la gente. Pero la verdad es que le gustó mucho. Tenemos una relación preciosa que tiene mucha base en las palabras y en el lenguaje. Cuando me preguntan cómo es el hombre de mi vida, siempre digo que es con quien pueda descansar. Y con Pedro puedo hacerlo.



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