Cristianos deben ayunar de todo lo malo


La misa de Miércoles de Ceniza de las 9:00 a.m. de ayer en la basílica Don Bosco inició con una buena acción por parte del conductor del metrobús con placa 0753D.

Y es que el colaborador de Mi Bus detuvo la unidad frente a la iglesia y ayudó a Julio Luna, de 79 años, a descender del autobús.

Luego, una unidad de la Policía Nacional y el equipo de día a día cargaron al adulto mayor y lo sentaron en una banca de la basílica, donde escuchó atentamente de la homilía.

Una acción que cayó como anillo al dedo, pues en su sermón el padre Carlos Miranova, quien ofició la misa, expresó que la Cuaresma es tiempo de ayudar al prójimo.

“No podemos ser cristianos calienta bancas, hay que serlo todos los días, las 24 horas del días”, dijo el religioso.

También pidió a los feligreses que desempolvaran y sacaran sus Biblias, que no la tengan solo de adorno en el comedor, y que la lean.

La limosna que es la caridad hacia los hermanos, la oración que invita a estar en una buena relación con Dios y el ayuno la disciplina con uno mismo, palabras que fueron escuchadas atentamente por los parroquianos.

El ayuno no solo debe ser de palabras y dientes, sino de descontentos y gratitud, por eso la palabra que se debe repetir toda la Cuaresma es gracias.

También hay que ayunar de egoísmo, falta de perdón, tristezas, entre otras cosas.

La ceniza que colocó el padre Miranova en la frente de los feligreses son de las palmas del Domingo de Ramos del año pasado.



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