Cómo podemos consolar a alguien que tiene un familiar enfermo


Cuando alguien de nuestro entorno se ve golpeado por la enfermedad de un familiar o un ser querido puede resultarnos complicado gestionar qué hacer para consolarle y cómo apoyarle psicológicamente, sobre todo, si ese allegado padece una enfermedad terminal. 

Sin embargo, esta persona necesita de todo nuestro apoyo y atención ya que su posición es tremendamente complicada: por un lado, deben mostrarse fuertes para apoyar y cuidar al enfermo y por otro, se enfrentan también a la angustia de vivir esa enfermedad, a una enorme cantidad de sentimientos variables que le desbordan y la incertidumbre ante una posible pérdida.

Aunque podamos sentirnos incómodos o bien no encontremos las palabras adecuadas para afrontar una conversación con esa persona, los expertos consideran fundamental mostrarles nuestro apoyo en esos momentos y permanecer atentos a sus necesidades. ¿Cómo hacerlo? Estos son algunos consejos que pueden ayudarnos:

Mostrar interés en hablar con el otro


Hay que considerar que esa persona puede estar completamente abrumada o superada por la situación que está viviendo con su ser querido, por lo tanto, no debemos esperar a que sean ella la que dé el primer paso para hablar y desahogarse sino que debemos ser nosotros los que nos acerquemos.

No es necesario preparar un discurso para consolarle. Lo importante, en realidad, es demostrarle que estamos a su lado para lo que necesite, que cuenta con nuestra disponibilidad absoluta en este difícil periodo y, sobre todo, darle la posibilidad de que se desahogue para que nos cuente cómo se siente y cuáles son sus miedos y sentimientos.

Una pregunta sencilla del estilo ‘¿cómo te sientes?’ puede darle pie fácilmente para que se abra y se sincere. Sin embargo, siempre habrá que respetar sus ritmos y límites a la hora de contar lo que le pasa.

Escuchar

Para una persona que pasa por esta situación es importante sentirse escuchado. La mayoría de las veces sobran las palabras por nuestra parte ya que lo fundamental es servirle de apoyo para que muestre y libere sus sentimientos: la tristeza, el miedo, la rabia ante la enfermedad que le ha tocado pasar a su familiar… Y como no, dejar que llore si lo necesite.

En momentos así, lo fundamental es reconfortarle y demostrarle empatía, que sepa que puede contar con nosotros para lo que necesite y que estamos a su lado para que comparta con nosotros lo que necesite. Puede no resultar un ejercicio sencillo para nosotros pero es en estos momentos complicados cuando podemos y debemos demostrarle que tiene gente a su lado para superar esta difícil prueba.

¿Qué podemos decir?

Aunque ya hemos mencionado que los expertos recomiendan potenciar la escucha activa también podemos brinda nuestro apoyo y alivio con palabras. Si la enfermedad que afecta a su familiar es terminal podemos aconsejarle a hablar sinceramente con este ser querido que se está muriendo para abordar su relación personal, decirse aquellas palabras de amor y cariño pendientes, resolver posibles rencillas o problemas y despedirse de una manera tranquila.


La decepción es una emoción negativa que se despierta en una persona cuando se incumple una expectativa construida.

También podemos ayudarle a liberar sus sentimientos de culpa por no estar lo suficientemente presentes con su familiar enfermo: quizás por no encontrarse en la misma ciudad o porque no puede visitarle lo que le gustaría. Son pensamientos que suelen martirizar a los familiares de las personas enfermas y que podemos ayudar a relativizar. 

Los especialistas recomiendan también que este contacto se prolongue durante el tiempo que dure la enfermedad de ese ser querido e incluso después, en el caso de que acabe falleciendo. Seguir interesándonos periódicamente por él y preguntar por su estado de ánimo seguirá demostrándole nuestro compromiso.



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