Cómo identificar los síntomas de un golpe de calor en personas mayores


La extrema ola de calor que asola prácticamente a todo el país desde hace más de una semana, con temperaturas que oscilan entre los 39 y 45 grados, han dejado ya 510 muertes por golpes de calor atribuidas a las altas temperaturas, de las cuales 321 son mayores de 85 años, según los datos proporcionados por el Instituto de Salud Carlos III. 

Los golpes de calor constituyen una emergencia médica que se produce cuando la temperatura del cuerpo se eleva por encima de lo normal y puede ser fatal si no se trata a tiempo. Por ello, desde el Ministerio de Sanidad recuerdan las principales medidas de prevención ante este calor extremo, sobre todo en niños, mayores, embarazadas o pacientes con alguna patología crónica, grupos de especial vulnerabilidad. 

Cuáles son los riesgos

“Los días de calor intenso obligan al cuerpo humano a hacer un esfuerzo de adaptación para mantener la temperatura corporal normal. El calor excesivo puede alterar nuestras funciones vitales cuando el organismo es incapaz de compensar las variaciones de temperatura corporal y puede provocar problemas como la insolación o el golpe de calor, o incluso agravar patologías previas existentes”, advierten desde Sanidad. 

En este sentido, el calor no afecta a todas las personas por igual, y los mayores tienen más riesgo, sobre todo si viven solos o son dependientes. Por ello, las personas mayores que viven solas deben ser visitadas por un miembro de la familia, amigos, vecinos, cuidadores o por los servicios sanitarios para evitar el riesgo de un golpe de calor.

De hecho, la mayoría de muertes ocasionadas por las altas temperaturas se producen en personas mayores de 65 años, sobre todo en aquellas que padecen alguna enfermedad crónica, deterioro cognitivo o que reciben medicación. Asimismo, los mayores tienen mayor dificultad para identificar los síntomas característicos de un golpe de calor, como el cansancio o la confusión, porque pueden atribuirse a los efectos de la edad. 

Cómo actuar ante un golpe de calor

La pérdida de agua y sales minerales por el sudor puede provocar síntomas como mareos, calambres, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, debilidad muscular y un aumento de la temperatura corporal. En el caso de un golpe de calor, el problema más grave es que “el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura” que aumenta rápidamente y puede superar los 40 grados. “Los síntomas principales son calor, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia”, añaden en Sanidad.

Ante un posible golpe de calor, lo primero que hay que hacer es llamar a urgencias y, mientras llegan los servicios sanitarios, tratar de enfriar el cuerpo para reducir la temperatura corporal. ¿Cómo se puede hacer? Con un baño, agua fría, beber agua poco a poco, quitar ropa a la persona afectada y colocarla en una zona a la sombra o poniendo paños de agua fría sobre el cuerpo, sobre todo en cuello y nuca. 



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