Cómo el descubrimiento de un venezolano puede impedir una catástrofe médica por leishmaniasis en Medio Oriente


3 junio 2016

Pie de foto,

Convit es conocido también por el desarrollo de la vacuna contra la lepra.

Comienza con una picada de mosquito infectado con un parásito, que rápidamente se aloja en la piel formando una llaga que te va devorando poco a poco.

De infectarse la herida, las cicatrices te van a acompañar de por vida.

Se trata de la leishmaniasis, una enfermedad que usualmente no ocupa titulares de prensa, y que ahora puede convertirse en una preocupación mundial por el brote que se está registrando este año entre los refugiados de Siria, que la llevan consigo a los países que los han recibido.

Las autoridades en Medio Oriente advierten que el número real de enfermos puede exceder los 100.000 al año.



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