Cómo debemos ayudar a los mayores a afrontar el desconfinamiento, paso a paso


Las personas mayores son uno de los grupos más vulnerables en la crisis sanitaria ocasionada por el brote de coronavirus. Muchos han pasado todas estas semanas sin apenas salir de casa, expuestos a gran cantidad de información y sin contacto físico con sus seres queridos. 

La incertidumbre ante las próximas salidas en las sucesivas fases de desconfinamiento puede afectar a su estado emocional. Por esta razón, es importante establecer herramientas y estrategias adecuadas para abordar esta situación.

Comunicación responsable

Los familiares tienen que seguir fomentando “la paciencia y la aceptación ante la situación de riesgo” en las personas mayores y recomendarles que “se informen de una manera responsable”, señala la guía elaborada por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Muchos mayores viven solos en sus casas y pasan demasiadas horas viendo noticias en la televisión. Hay que evitar la sobreinformación, ya que puede incrementar las reacciones emocionales como el miedo o la ansiedad

Además, a la hora de comunicarse con ellos, “debemos procurar que la información que les aportemos sea realista, coherente y adaptada a su nivel de comprensión”.

Reincorporación progresiva

Desde el pasado 2 de mayo se permiten las salidas de la población para hacer deporte individual o dar paseos. Las personas mayores también pueden realizar estas actividades, pero es aconsejable que sea de forma progresiva. “Pueden dar paseos o acudir a realizar la compra, por ejemplo, siempre bien protegidos y respetando las medidas de seguridad”, explica la guía. 

Esta reincorporación a las rutinas diarias, después de tantos días sin salir a la calle, puede despertar en ellos emociones de todo tipo. Por ello, es esencial “ayudarles en la gestión de sus pensamientos y creencias en la adaptación a la nueva situación, de acuerdo a sus necesidades”.

Atender su estado de salud y cambios de ánimo

Este lunes los menores de 14 años han disfrutado de su segundo paseo permitido. Ellos han sido los primeros en tener una flexibilización del confinamiento.

Otra de las consideraciones a tener en cuenta durante el desconfinamiento es atender su estado de salud. Las personas mayores pueden manifestar reacciones positivas o negativas, dependiendo de cómo hayan vivido la pandemia y cuáles hayan sido sus experiencias. De hecho, pueden haber sufrido una pérdida. Por tanto, hay que mantener una escucha activa y “legitimar todas sus emociones, mientras van recuperando su actividad”.

Por otro lado, y en relación con lo anterior, hay que estar atentos a sus cambios en el estado de ánimo. La soledad es un problema que han podido padecer muchos mayores durante el confinamiento. Se trata de una reacción psicológica que produce un malestar emocional y puede tener efectos psicológicos negativos. 

En este sentido, “es bueno que la persona mayor se sienta querida y  acompañada, y por ello, la red de solidaridad de acompañamiento y vinculación creada durante la pandemia, es necesario que permanezca en el tiempo, dando apoyo y soporte tanto en centros residenciales como en domicilios de mayores”, aclara la guía. 

¿Qué otras pautas debemos tener en cuenta?

  • Intentar que mantengan las rutinas diarias o ajustar aquellas previas al confinamiento con el objetivo de reducir “​la desorientación y la sensación de falta de control”. 
  • Fomentar el desarrollo de las nuevas habilidades que hayan adquirido durante estas semanas de cuarentena, mientras se adaptan a la nueva situación. 
  • Concienciar a la sociedad de “no fomentar el aislamiento social y la estigmatización”. ​



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