Cómo actuar frente a las cefaleas tensionales, el dolor de cabeza más común


Todos de vez en cuando experimentamos cefaleas, que es el nombre técnico para referirnos a los dolores de cabeza. Entre todas las cefaleas, la más común es la que llamamos tensional.

Concretamente, las cefaleas tensionales están asociadas a la tensión de los músculos de la frente, el cuero cabelludo o el cuello. A menudo, son el resultado de actividades que mantienen la cabeza en una única posición, sin moverse mucho, tales como trabajar con un ordenador, trabajos manuales de cierta precisión o usar instrumentos visuales como un microscopio. También pueden sobrevenir por malas posturas al dormir o como respuesta al estrés, la ansiedad o la depresión.

¿Cómo identificar una cefalea tensional?

Las cefaleas tensionales tienen una serie de características propias que las distinguen de otros tipos de cefalea como las migrañas. Así, el dolor que aparece en este caso es sordo, como una sensación de presión (y no pulsátil, como en la migraña), generalizado (no está confinado a un único punto) y suele localizarse en el cuero cabelludo, la frente y la nuca, como una banda que rodea y aprieta el cráneo.


Puede mantenerse de forma constante, aparecer diariamente en ciertos horarios (normalmente al final del día) o como episodios aislados; y normalmente no van acompañadas de otros síntomas (náuseas o vómitos) si bien pueden ocasionar dificultades para conciliar el sueño.

¿Qué hacer para aliviarla?

A corto plazo, los síntomas de la cefalea tensional pueden aliviarse con medidas como masajes suaves, el uso de compresas frías o calientes y el uso de analgésicos de venta libre (evitando, en este caso, un uso excesivo).

Si las cefaleas son recurrentes o resistentes a estas medidas, siempre conviene consultar a un médico para que determine si hay alguna causa más grave detrás y para que nos recomiende estrategias para solucionarlas. Así, los casos de cefaleas frecuentes pueden tratarse, por ejemplo, con el uso de relajantes musculares, antidepresivos tricíclicos o terapia cognitivo-conductual.


La cefalea hípnica afecta a los mayores de 50 años.

Si el dolor es particularmente intenso, está acompañado de síntomas preocupantes (pérdida del habla, la visión, el movimiento o la sensibilidad en un lado del cuerpo o de la cara; vómitos; fiebre alta; pérdida de equilibrio) es importante buscar atención médica urgente. De la misma manera, se recomienda consultar con el médico si el patrón del dolor de cabeza cambia, si los tratamientos habituales no funcionan, si se está embarazada o si aparece algún efecto secundario tras la toma de algún medicamento para solucionar la cefalea.



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