Cócteles Molotov, obstáculo, subsuelo… la ‘biblia’ de guerrilla urbana que usan los ucranianos frente al ejército ruso

Mariúpol, Kiev, Chernígov… en la invasión rusa de Ucrania estamos hablando ya de guerra urbana. Tras los bombardeos inmisericordes del ejército ruso sobre las ciudades toca lo más difícil, la ocupación real. La aviación y los tanques adelantan el trabajo y preparan el terreno, pero finalmente es la hora del elemento humano, de los soldados de infantería.

Hablamos de ese escenario en que el combate se hace urbano o más común: guerra de guerrilla. Y aquí las fuerzas se igualan. “El combate urbano es el gran igualador”. Lo dice John Spencer, experto en combate urbano y miembro del Instituto de Guerra Moderna de West Point.

“El combate urbano es el gran igualador”

Y en eso, en la guerra de guerrilla, se vienen formando desde hace semanas centenares de ucranianos. En algunas ciudades, especialmente en Kiev, se les está entrenando de la mano de expertos en tácticas y guerra urbana.

Spencer es autor de The mini-manual for the urban defender, una guía de 53 páginas con estrategias y tácticas para la defensa militar de una ciudad. Sirvió durante más de 25 años como soldado de infantería (estuvo en la Guerra de Irak) y ofrece en su guía consejos sobre cómo pueden resistir los ucranianos el ataque directo de los soldados rusos en los cascos urbanos. Este manual (disponible en su idioma) se está convirtiendo, al parecer, en lectura de cabecera de soldados y milicianos ucranianos.

Es más fácil defender que atacar

La ventaja para los ucranianos que defienden Kiev, Odesa o Mariúpol es que en la ocupación final de una ciudad es más fácil defender que atacar. En el escenario puramente urbano las fuerzas se igualan y el sofisticado arsenal ruso deja de ser tan apabullante. “La defensa es la forma más potente de guerra y las ciudades son esponjas que absorben tropas y recursos”, resume Spencer.

“La defensa es la forma más potente de guerra y las ciudades son esponjas que absorben tropas y recursos”

En su guía, este experto recomienda hacer el escenario lo más tortuoso posible. “Construye obstáculos en las calles. Empieza con cualquier puente que encuentres (deberían haber sido destruidos). Bloquéalos con coches, camiones, hormigón, madera, basura… ¡cualquier cosa! Luego bloquea cualquier punto de la ciudad donde haya edificios altos a cada lado”, ha explicado Spencer en su perfil de Twitter.

Militares ucranianos tras los combates nocturnos en Kiev.
EFE / EPA / ANDRII-NESTERENKO

Y para estorbar todo vale: vehículos inutilizados, barreras de hormigón o casas reducidas a escombros. Cualquier desecho pesado puede utilizarse para recrear el entorno y obligar al enemigo a entrar en espacios reducidos.

Obstáculos para “retorcer” las calles

En esa labor, este exsoldado enseña a “retorcer” la movilidad en una calle que hay que utilizar necesariamente. Propone construir un obstáculo en forma de ‘S’ que frene la marcha de los vehículos; algo así como uno de esos puntos de control que levanta la policía.

“Bloquéalos con coches, camiones, hormigón, basura… ¡cualquier cosa!” 

Hay ejemplos recientes de cómo hacer esta defensa. Spencer recuerda el caso de Ciudad Sáder (Irak) en 2004. Para levantar obstáculos, los milicianos de Mahdi utilizaron frigoríficos, muebles, restos y motores de vehículos, alambre de concertina, montones a base de basura quemada y hasta carne podrida. Después, un arma destacada por Spencer es el cóctel molotov, “muy efectivo, si se usa adecuadamente”, asegura.

El subsuelo, el mejor amigo de los defensores

En su Mini-manual del defensor urbano John Spencer explica que el subsuelo ha sido durante mucho tiempo una poderosa herramienta de guerra urbana. Sus ventajas son numerosas para quienes defienden la ciudad: “Permite a los defensor escapar de las bombas, ocultarse, almacenar y proteger los suministros, moverse sin ser vistos y atacar al invasor”.

“El subsuelo permite escapar de las bombas, ocultarse… moverse sin ser vistos y atacar al invasor”

Y si estamos en una zona sin un subsuelo construido y desarrollado, lo construimos. En ese caso, el experto propone cavar y hacer refugios antibombas, pasadizos bajo los edificios y lugares seguros. “Te sorprendería la profundidad y longitud de un túnel que un equipo de civiles puede cavar en pocos días”, asegura.

En esa estrategia de dificultar el avance natural por las calles se pueden cavar zanjas contra los tanques. El objetivo es añadir densidad a zonas ya urbanas. Spencer recomienda a los ucranianos que coloquen una barrera alrededor de las partes más densas de la ciudad y en cualquier entrada que pueda ser salvada sin perjudicar a los civiles.

Dificultar los movimientos para igualar las fuerzas

Todas estas actuaciones (“nunca dejes de construir barreras y obstáculos”, recomienda este experto en combate urbano) no sólo igualan las fuerzas sino que permite que los defensores, en este caso los ucranianos, puedan decidir desde dónde luchar. Es decir, desde dónde disparar o emboscar a cualquier soldado o vehículo que se detenga ante los obstáculos creados.

Nada de situarse a campo abierto (una plaza abierta por ejemplo). “Dispara desde las ventanas, detrás de los coches, en las esquinas de los callejones…”, dice el ex soldado. Pero cuidado, la artillería del enemigo sigue allí.

“Si estás dentro de un edificio, haz agujeros en las paredes desde los que puedas disparar”

Por eso Spencer apunta que el defensor debe asegurarse de que los lugares elegidos para disparar sean fuertes. “Si estás en un edificio, haz agujeros en las paredes desde los que puedas disparar y otros más grandes para moverte a otras habitaciones o edificios”, detalla el experto.

Disparar oculto y protegido

Para esta guerra de guerrillas lo mejor es crear grupos reducidos. El ex militar recomienda que sean unidades de 3 a 5 personas. Deben saber ubicarse para disparar desde posiciones ocultas y protegidas, ayudados por los obstáculos que se han levantado y coordinados con otro grupo.

Con cierta cautela pero tratando de alentar a sus tropas se ha mostrado en las últimas horas el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, tras la liberación de la ciudad de Irpin, a las afueras de Kiev. Los combates en todo el país han rebajado la euforia por la reconquista de este enclave cercano a la capital, ya que la situación en el Donbás, especialmente en Mariúpol, no es especialmente halagüeña para el bando ucraniano.
Caos y destrucción en las ciudades de Ucrania. 
ARCHIVO

“Piensa bien desde dónde vas a disparar”, comenta. Por eso hay que tomar posiciones elevadas en calles largas, disparar y correr. “Apunta a las ventanas y puertas de los vehículos no blindados”, sugiere Spencer en un hilo de Twitter.

“No eres un francotirador, pero puedes meter miedo si piensan que hay francotiradores por todas partes”

Si es posible hay que buscar a soldados en campo abierto para disparar sobre ellos. Y es que uno de los mayores temores de un soldado es un francotirador. “No eres un francotirador, pero puedes meter miedo en sus corazones si piensan que hay francotiradores por todas partes”, asegura el experto en combate urbano.

Agujeros y túneles para moverse sin ser visto

Otra estrategia es practicar agujeros y túneles. Como dice la guía de Spencer, es es una de las técnicas de defensa más utilizada, porque permite moverse y atacar. Se trata de hacer agujeros en las paredes interiores y exteriores de los edificios que permitan a los soldados moverse de unas a otras sin ser vistos y siempre protegidos por las estructuras de hormigón.

Resguardados, ocultos y protegidos para resistir. Y para ello también hay que cuidarse. El ex militar recomienda beber agua: “Tres días sin agua y no podréis luchar”.

En este escenario algo tan rudimentario como un cóctel molotov puede ser muy útil. “Piensa en dónde te vas a parar para lanzarlos (luego corre). Lanzar desde las ventanas por encima de los vehículos es lo ideal. Los vehículos sin armas en la parte superior son los más vulnerables, pero si se trata de un blindaje, elije dónde golpear”, ha escrito Spencer en Twitter.

Desde pintura a aceite usado, hasta cualquier líquido, salvo el agua, puede ayudar frente a un tanque. Pero siempre desde posiciones seguras (un piso alto, por ejemplo). Si se vierte sobre las zonas de visión del vehículo se logra dificultar la conducción. Puede ocurrir entonces que un soldado tenga que salir del tanque para limpiar esa zona y pueda ser disparado. 



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