Cinco muertos y medio millar de heridos durante las protestas en Ecuador

El departamento del Defensor del Pueblo de Ecuador informó este jueves de que, desde el inicio de las protestas en el país hace una semana, cinco personas han muerto, 554 han resultado heridas y 929 han sido detenidas. El Gobierno ecuatoriano, no obstante, sostiene que solo hay un fallecido y tacha de “rumores” otros balances

En un comunicado, la oficina del Defensor del Pueblo detalla que la primera víctima mortal fue Raúl Chilpe, que, según la investigación llevada a cabo por la ONG Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), falleció el domingo al ser atropellado cuando participaba en una protesta en la vía Molleturo-Cuenca, en la provincia de Azuay. El texto detalla que el conductor del vehículo aparentemente “intentó arrollar a varios manifestantes”.

El lunes falleció un joven de 26 años, llamado Marco Humberto Oto, y cuyas circunstancias de la muerte están siendo investigadas por la Policía. No obstante, la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu) responsabilizó de su muerte a las fuerzas de seguridad porque, aparentemente, cayó desde lo alto de un puente peatonal en el barrio de San Roque, en el sur de Quito, cuando intentaba huir de una unidad motorizada que le había acorralado, informa Efe.

Junto a él también murió en las mismas circunstancias José Daniel Chaluiza y aún se investigan las razones por las que estaban en el mismo puente. Ambos murieron en el Hospital Carlos Andrade Marín, centro al que fueron trasladados tras la caída. El primero falleció el martes y el segundo el miércoles, según indica la ONG.

Durante la jornada del miércoles también perdió la vida José Rodrigo Chaluiza, un manifestante del que tampoco se conocen las causas de la muerte. En el mismo contexto también murió en las protestas que tuvieron lugar en Quito Inocencio Tucumbi, dirigente indígena procedente de la provincia del Cotopaxi. En este sentido, la Inredh atribuye la causa de su muerte a “la desmedida represión ejecutada por la fuerza pública”.

“Delito de lesa humanidad”

La Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE)  indicó, por su parte, que varios manifestantes han muerto como consecuencia de la “brutal y desmedida” represión del Gobierno ecuatoriano contra las protestas por el alza del precio del combustible.

“Con profundo dolor e indignación comunicamos al Ecuador que en la represión desmedida y brutal del miércoles hacia el Movimiento Indígena, direccionada por las políticas represivas del Gobierno de Lenín Moreno y su ministra de Gobierno, María Paula Romo, y el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrin, confirmamos que existen compañeros que perdieron la vida”, aseguró en un comunicado la CONAIE.

La organización indígena señaló que está “en coordinación con diversas organizaciones de Derechos Humanos” para continuar con “los procesos necesarios y pertinentes para que este delito de lesa humanidad no quede en la impunidad”. “Frente al ocultamiento de información por parte de las autoridades y ciertos medios de comunicación, en los próximos días emitiremos un informe completo de todas las victimas mortales, heridos y desaparecidos”, concluyó la mayor organización indígena de Ecuador.

“Rumores”

Sin embargo, el ministro de Exteriores de Ecuador, José Valencia, indicó en una entrevista concedida a Europa Press que el Gobierno no tiene constancia sobre tales fallecimientos y que cree que las noticias sobre los mismos son “fruto de informaciones no sustentadas, rumores que corren y que no tienen ningún fundamento en la realidad”.

“Nosotros no tenemos ningún reporte de muertos del día de ayer”, hizo hincapié Valencia, especificando que, según la información que maneja el Gobierno, el único fallecido en el marco de las protestas es una persona que fue atropellada por un vehículo particular el pasado domingo.

“Era un manifestante que había levantado una valla con llantas incendiadas y cuando intentó pasar por un costado de la vía sin darse cuenta de que había un automóvil fue atropellado”, explicó Valencia. “Es el único incidente que tenemos registrado”, zanjó.

Por otro lado, el ministro se refirió al balance de policías heridos que dejan las movilizaciones. “Hay 88 policías heridos en estas manifestaciones extremadamente violentas”, aseguró Valencia.

Disculpas por el gas lacrimógeno

Mientras, la ministra del Interior de Ecuador, María Paula Romo, se disculpó este miércoles por el uso de gases lacrimógenos por parte de la Policía Nacional en las inmediaciones de universidades que acogen a indígenas en el marco de las protestas registradas en el país durante los últimos días.

“Esto de ninguna manera es admisible. Me disculpo. Esto no puede suceder. Tanto el Ágora de la Casa de la Cultura como las universidades, tienen que mantenerse como lugares seguros y así va a ser. Los incidentes de hoy no tienen ninguna justificación”, ha afirmado Romo en una rueda de prensa.

Los gases lacrimógenos habrían sido lanzados en las inmediaciones de la Universidad Católica y de la Universidad Politécnica Salesiana, donde se instalaba un campamento humanitario y centro de donaciones para las organizaciones indígenas que llegaron a Quito para las manifestaciones contra la reforma económica del Ejecutivo.

Desmienten que haya diálogo

Por otro lado, tras las protestas del miércoles, el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) de Ecuador negó que haya un proceso de diálogo con el Gobierno, y aclaró que las protestas sociales continuarán mientras el gobierno no suspenda los subsidios o ayudas estatales para abaratar el precio de las gasolinas.

Mesías Tatamuez, presidente en turno del FUT, aseguró a Efe que “no hay tal diálogo” con el Gobierno, aunque aceptó que han habido acercamientos iniciales a expensas de la representación de Naciones Unidas en Ecuador, las universidades y la Iglesia católica.

No obstante, el líder sindical dijo que eso no se puede llamar diálogo, pues el Gobierno ha rehusado hablar sobre el principal planteamiento de los movimientos sociales que es la suspensión del decreto que incrementa el precio de los combustibles.

“Para dialogar ellos [los del Gobierno] también tiene que ceder” y exigen la derogación del decreto, para aspirar a que los sectores sociales suspendan las manifestaciones que ya duran una semana, recordó Tatamuez.

Con ello, el líder sindical contradijo al presidente del país, Lenín Moreno, que horas antes había afirmado sobre un proceso de diálogo con el movimiento indígena que, según Tatamuez, no ha existido.

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