Cinco enfermedades comunes de transmisión sexual que desconocías


Desde que comenzó la pandemia de SIDA a comienzos de la década de los 80, la concienciación sobre los riesgos que suponen las enfermedades de transmisión sexual ha crecido enormemente. No obstante, aún queda mucho por hacer.

Casi todo el mundo conoce, además de, por supuesto, el SIDA, otras patologías como la sífilis, la gonorrea, el herpes genital, la hepatitis C, el virus del papiloma humano o la clamidia. Sin embargo, hay algunas menos famosas pero no por ello menos prevalentes o incluso preocupantes.

1. Mycoplasma genitalium

La bacteria Mycoplasma genitalium es una de las más pequeñas que se conocen, y rápidamente está convirtiéndose en una importante amenaza para la salud sexual de hombres y mujeres.

Relativamente prevalente, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, en muchos casos causa una infección asintomática o imita otras enfermedades como la clamidia y la gonorrea, lo que dificulta su diagnóstico. Lo que la hace peligrosa, no obstante, es que en algunos casos puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica en el sistema reproductor femenino, lo que a su vez puede causar infertilidad, aborto espontáneo, parto prematuro e incluso muerte fetal.

Además, se está registrando que está adquiriendo resistencia a tratamientos con azitromicina y doxiciclina, por lo que el tratamiento se va dificultando progresivamente.

2. Shigelosis

A menudo, se asocia la infección por Shigella flexneri con los niños pequeños o con los viajes a determinadas zonas del planeta con infraestructuras higiénicas deficientes. En tiempos más recientes, en cambio, ha comenzado a aparecer en personas sexualmente activas; y es que es capaz de transmitirse por vía sexual a través del contacto anal-oral.

Sea como sea, la shigelosis provoca un cuadro marcado por los calambres estomacales dolorosos y por brotes explosivos de diarrea con sangre. Como sucede con Mycoplasma genitalium, parece que se está volviendo resistente a la azitromicina.

3. Neisseria meningitidis

La bacteria Neisseria meningitidis era conocida por causar meningitis, una afectación del encéfalo potencialmente mortal. Menos conocido, por contra, es el hecho de que cada vez más se está detectando como causa de infecciones urogenitales.

Concretamente, se estima que entre un 5 y un 10% de los adultos portan el patógeno en la garganta, por lo que la transmisión se produciría a través del sexo oral sin protección.

4. Linfogranuloma venéreo

El linfogranuloma venéreo está causado por cepas inusuales de Chlamydia Trachomatis, pero el cuadro que causa es muy diferente. Específicamente, puede invadir el sistema linfático, causando una enfermedad severa.

Igualmente, puede tomar la forma de una infección rectal, que simula una enfermedad intestinal inflamatoria y llegar a producir complicaciones crónicas como fístulas.

5. Chancroide

El chancroide es la infección por la bacteria Haemophilus ducreyi y se trata de un problema poco común en Occidente pero bastante prevalente en zonas menos desarrolladas del planeta.

Produce una lesión característica, ligeramente similar a la de la sífilis y que supura una sustancia maloliente. Aunque en sí misma no es muy peligrosa, aumenta considerablemente el riesgo de contraer otras infecciones, como la que causa el VIH.



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