Cáncer colorrectal infantil, muy infrecuente, pero más agresivo y de diagnóstico más tardío que en adultos


En España cada año se diagnostican 44.000 nuevos casos de cáncer de colon, lo que lo convierte en el tipo de cáncer más frecuente. Sin embargo, al darse especialmente en personas mayores, generalmente de más de 75 años, rara vez no asociamos este tipo de tumores en edades tempranas. Sin embargo, este tipo de cáncer no solo puede darse en jóvenes, sino que puede darse incluso en edades pediátricas. Se trata, por suerte, de una enfermedad muy infrecuente en niños, pero es precisamente su infrecuencia la que lo hace más peligrosos, pues su diagnóstico suele ser tardío.

Cómo se manifiesta el cáncer colorrectal en niños

Los síntomas del cáncer colorrectal en los niños suelen ser muy parecidos a los de los adultos y también muy inespecíficos. Entre los más frecuentes encontramos:

  • Distensión abdominal.
  • Dolor abdominal, intermitente pero progresivo.
  • Estreñimiento y diarrea.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Anemia.
  • Vómitos y nauseas.
  • Pérdida de apetito.
  • Sangrado rectal.
  • Masa palpable en el abdomen.
  • Cansancio y apatía.

Muchos de estos signos no aparecen en los primeros estadios. Además, debido a que son inespecíficos y muy comunes, pocas veces llaman la atención como posibles signos de una enfermedad grave y pueden confundirse con gastroenteritis u otras afecciones gastrointestinales benignas. Esto lleva a que el diagnóstico se demore mucho, en algunas ocasiones años, lo que provoca que se produzca de manera tardía y empeore el pronóstico.

¿Quiénes tienen más probabilidades de padecerlo?

Dentro de que este tipo de cáncer es muy infrecuente en la edad pediátrica (0,12 por cada millón de habitantes menores de 14 años), es más frecuente a partir de los 10 años, en la segunda década de vida. Esto se debe a que en la mayoría de las ocasiones se trata de la malignización de un pólipo intestinal existente, proceso que suele tardar años. También es un tipo de cáncer más frecuente en países occidentales y en Japón y con un fuerte componente genético, que suele estar asociado a algunas enfermedades hereditarias, como se afirma en la web del Instituto Nacional del Cáncer:


  • Poliposis adenomatosa familiar (PAF).
  • PAF atenuada.
  • Poliposis asociada a MUTYH.
  • Oligopoliposis.
  • Cambio en el gen NTHL1.
  • Síndrome de poliposis juvenil.
  • Síndrome de Cowden.
  • Síndrome de Peutz-Jeghers.
  • Neurofibromatosis de tipo 1 (NF1).

¿Cómo se trata y cuál es el pronóstico?

El cáncer colorrectal pediátrico suele tener un peor pronóstico que cuando se da en los adultos por varios motivos: un diagnóstico tardío debido a la falta de síntomas y de sospecha, una mayor tendencia a producir metástasis y a la falta de tratamientos específicos, pues, aunque se está avanzando a tratamientos cada vez más personalizados, lo más común es que se trate como un cáncer adulto.

Según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría, solo el 19 % de los niños y adolescentes con cáncer colorrectal presenta enfermedad localizada, con el doble de posibilidades de metástasis a distancia respecto a los adultos. Esta característica limita la posibilidad quirúrgica, que es la principal herramienta curativa.


Cáncer de colon

Respecto al tratamiento, el más común es el estándar, que combina:

•Cirugía. Es el pilar del tratamiento y debe ser radical, con márgenes de cinco centímetros al menos y con resección también de los ganglios peritoneales.

•Quimio y radioterapia. Son esenciales, especialmente a partir del estadio 2.

•Inmunoterapia y terapias dirigidas. Para pacientes con estadios avanzados que no responder a los anteriores, existe la opción de llevar a cabo ensayos clínicos con inmunoterapia y terapias dirigidas.

Mientras se investiga más sobre el cáncer de colon pediátrico y se den con nuevas dianas terapéuticas específicas, la única manera de mejorar el pronóstico es un diagnóstico temprano. Dado que es un cáncer muy infrecuente, pero que sí tiene predisposición genética, además de poner atención a los síntomas gastrointestinales de los niños y los adolescentes, los expertos recomiendan vigilar de cerca aquellos niños con antecedentes de las enfermedades antes mencionadas o de cáncer colorrectal, incluso a los asintomáticos. Y es que un cáncer colorrectal detectado en estadio I en niños y adolescentes eleve de manera muy significativa sus posibilidades de supervivencia.  



MÁS INFORMACIÓN