Cada día son obligadas a contraer matrimonio 34.500 niñas en el mundo

Una menor, junto a su marido y su hijo pequeño.
AMNISTÍA INTERNACIONAL

Cada año, más de doce millones de niñas son forzadas a contraer matrimonio, lo que significa unas 34.500 al día. Actualmente, se estima que hay 650 millones de mujeres que fueron obligadas a casarse siendo menores de edad. Las diferentes iniciativas llevadas a cabo en la última década han evitado 25 millones de bodas infantiles pero si no se ahonda en erradicar esta práctica, en otros diez años se habrán producido 150 millones más. Todas estas cifras reflejan la magnitud del problema pero lo más importante es que detrás de cada dato hay una vida.

Entre esas vidas se encuentran las de Kadiatu Massaquoi, de Sierra Leona, y Hadiqa Bashir, de Pakistán. Ambas han estado en Madrid para contar sus historias en un evento organizado por Amnistía Internacional, Save the Children, Entreculturas y Mundo Cooperante con motivo este viernes del Día Internacional. Estas cuatro ONG se han unido para avanzar en la protección de las menores y exigir a los Gobiernos que redoblen sus esfuerzos para poner fin a esta violación de los derechos humanos, que no conoce fronteras, ni físicas ni socioeconómicas.

“Reclamamos a los Estados, y entre ellos al español, que en sus relaciones con países en los que existe esta forma de violencia de género la pongan en la agenda y pregunten qué medidas se están adoptando para eliminarla”, ha afirmado Eva Suárez-Llanos, directora adjunta de Amnistía Internacional España. “También pedimos que se dediquen recursos en los presupuestos generales a proyectos que tengan como objetivo erradicarla”, ha añadido.

La extrema pobreza, las normas sociales, culturales y religiosas, el honor familiar y la idea de una falsa protección son los principales motivos que provocan estos los enlaces forzosos. “Sea cual sea la causa, y a veces concurren varias, el resultado es siempre el mismo: una decisión que menoscaba su futuro“, ha lamentado el representante de Save the Children, Andrés Villanueva, en referencia a la situación suele desembocar en el abandono escolar, a la asunción de responsabilidades domésticas y la consiguiente exclusión social. Son potencial humano al que no se le está dejando desarrollarse.

En esas circunstancias, la educación resulta fundamental porque cada año que estas pequeñas pasan en la escuela aumentan las posibilidades de que puedan escapar de una relación impuesta. “La niña que acaba la Secundaria es seis veces menos vulnerable a los matrimonios forzosos”, ha concretado Daniel Villanueva, vicepresidente ejecutivo de Entreculturas, después de alertar de las “tremendas” secuelas psicológicas, físicas e intelectuales que sufren estas víctimas. “En muchas ocasiones padecen violencia física y sexual de sus maridos”, ha agregado, maridos que es habitual que tengan varias décadas más que ellas, que al tender a quedarse embarazadas muy jóvenes corren el riesgo de morir.

El activismo funciona

Tras plantear el problema, las ONG convocantes también han querido lanzar cierto mensaje de optimismo al señalar que aunque se trata de “un proceso largo e insuficiente”, la prevalencia va en descenso, lo que significa que “el esfuerzo y la lucha de las mujeres y las niñas, de organizaciones y de iniciativas de algunos organismos y el compromiso de algunos gobiernos” ha dado sus frutos, según ha defendido Albán del Pino, director técnico de Mundo Cooperante.

“Otra buena noticia es que el problema está en la agenda internacional. Existe el consenso de que no podemos seguir así y eso se ha materializado en que es un tema recogido en los Objetivos para el Desarrollo Sostenible. Su punto cinco que hay que lograr la igualdad de género y erradicar las prácticas nocivas, como los matrimonios forzosos y la ablación”, ha manifestado, para después añadir que “está bien fijar objetivos, pero hay que cumplir los compromisos”.

Por regiones, los niveles de matrimonio infantil más altos están en África subsahariana, donde aproximadamente cuatro de cada diez jóvenes se casaron antes de los 18 años, seguidas del sur de Asia, donde lo estaban tres de cada diez. La tercera en nivel de prevalencia es América Latina y Caribe (23% en 2017) y por último, Oriente Medio y África del Norte (17%) y Europa oriental y Asia central (11%).

Por países, aquellos en los que más mujeres de 20 a 24 años se casaron por primera vez antes de los 15 años son Chad (30%), República Centroafricana (29%), Níger (28%), Bangladesh (22%) y Guinea (19%). Los países en los que se han casado antes de la mayoría de edad son Níger (76%), República Centroafricana (68%), Chad (67%), Bangladesh (59%) y Mali (52%).

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