Cabecilla habría tejido una red de funcionarios


La empresa Transportes FMG Internacional, dedicada al envío de mercancía, fue una de las pantallas usadas por la organización liderada por Fernando Sixto Mendoza, para el presunto tráfico de drogas proveniente de los carteles colombianos.

Según las investigaciones, Mendoza es un viejo conocido de los grupos dedicados al tráfico de drogas: en 1995 tejió vínculos con el extinto Cartel de Cali, liderado por Gilberto Rodríguez Orejuela. En esa época, Mendoza fue detenido y posteriormente condenado a 8 años de prisión, por su participación en una estructura que usaba el Aeropuerto de Tocumen para mover droga, en asocio con funcionarios de Aduanas y del entonces Servicio Aéreo Nacional, hoy Servicio Nacional Aeronaval.

La saga continúa. En 2006, Mendoza fue nuevamente arrestado por delitos relacionados con drogas. Esta vez utilizó residencias en el área de Juan Díaz, en la capital, para mover la droga, a través de la terminal aérea de Tocumen. En este proceso se descubrió que la red de Mendoza incluso reclutó a un funcionario que laboraba en la Fiscalía de Drogas.

Por este caso, Mendoza salió de la cárcel en 2019 y de inmediato estructuró una nueva red para mover los estupefacientes. De hecho, la operación Fusión es la tercera investigación abierta contra Mendoza. Fuentes de la Fiscalía de Drogas precisan que literalmente replicó el sistema de operación que mantuvo durante años. Es decir, reclutó funcionarios que laboraban en la seguridad del aeropuerto y sumó a miembros de los estamentos de seguridad para que custodiaran los embarques. Además, integró a personal del Ministerio Público para que le informara de posibles investigaciones.

La operación Fusión, que se inició el 18 de febrero del 2020, con un decomiso de droga en Farallón y otro en Tocumen, arrojó evidencias de una posible relación entre ambos cargamentos. Fue así como se inició una estrategia de seguimiento y vigilancia a algunos sospechosos que pudieran tener relación con el movimiento de drogas. Para ello se dispuso la interceptación de teléfonos de los implicados. Los allanamientos iniciaron el pasado 30 de agosto. Mendoza fue detenido en la ciudad de Colón y otros integrantes de su organización fueron capturados en Panamá Oeste, Coclé y en la ciudad capital.

Fuentes del Ministerio Público recalcan que se trató de una operación complicada, que implicaba la participación de una gran cantidad de personas: funcionarios y personal de seguridad privada, entre otros, que se articulaban para recibir los envíos de drogas.

La mayoría de los cargamentos que eran introducido en maletas, tenía como destino Estados Unidos y Europa. En el Ministerio Público también recalcaron que la red estaba tan bien estructurada, que realizó envíos frecuentes, a pesar de las vigilancia en el aeropuerto.

Ayer, la Fiscalía de Drogas solicitó a la juez de garantías Mónica Barrios la legalización de la aprehensión de 25 de los indiciados, mientras que la fiscalía se aprestaba a presentar la imputación y el grado de participación de cada uno de los imputados; también solicitará la aplicación de medidas cautelares.

Al cierre de esta edición, la audiencia se realizaba de manera reservada en la sede del Segundo Tribunal de Justicia, por los protocolos sanitarios para evitar la difusión de la Covid-19.



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