Ello no quita que alguna vez lo haga o que respete a quien sí lo desee, sino que, tal y como ha dicho en su última publicación en Instagram, un selfi con la cara recién lavada, está cansada de toda la cultura de la imagen y del culto a una belleza impostada, así que, como ella misma explica, quiere “explotar” toda expectativa sobre la mujer y la vejez.

“Hoy en día, el narcisismo es el rey y la constante superación personal, la reina; pero la realidad ha quedado en segundo plano”, comienza diciendo. “¿Quién quiere ver personas ‘reales’ en las redes sociales? Nadie, ni siquiera nosotros, que queremos aspirar a…”, deja en el aire la exesposa (separada) del recientemente fallecido Ric Ocasek, líder de The Cars.

Y así, con las ojeras y las raíces canas de su pelo bien visibles, la supermodelo checa (tiene también las nacionalidades sueca y estadounidense) comenzaba un discurso sobre la aceptación de una misma.

“Dicho esto, así es como realmente soy. No es una gran foto, es temprano por la mañana, sin maquillaje, sin filtros, solo la verdadera yo. Pronto cumpliré 55 años. A primera vista, creo, me veo tan vieja…”, se sincera.

“El duelo, ciertamente, no me hace más bella. Mis párpados comienzan a caerse. Pequeñas partes al lado de mi boca no solo me hacen parecer mayor, sino que de alguna manera me entristecen. El gris en mi cabello es de fácil solución, aunque, sinceramente, me encantaría dejarlo crecer y parar con los tintes”, revela.

“Y ahora, ¿cómo puedo ayudar a hacer que todo esto, lo que consideramos fallos, se vea de manera diferente, no como algo que tiene que ser eliminado sino como la confianza en sí misma y en su belleza de una mujer madura?”, se pregunta Polizkova.

“Solía pensar que las canas mostraban tus años, que eran una señal de que estabas cediendo a la vejez, pero gracias a muchas mujeres famosas y excitantes en Instagram, he cambiado totalmente mi visión para ver las canas sexys y símbolos de seguridad”, piensa.

La modelo recuerda entonces el monólogo famoso en el que la cantante Pink, al recoger un premio MTV en 2017, reveló la conversación con su hija Willow, entonces de 7 años, que se consideraba “la chica más fea” y cómo la artista le hizo un Powerpoint para enseñarle a amarse a sí misma.

“Eso es algo por lo que luchar: no te cambies a ti misma para caber en la caja [metáfora sobre los cánones de belleza], sino para hacer explotar la puta caja”, reivindica Polizkova, que sin embargo admite ser “una mujer a mitad de sus cincuenta, vanidosa e insegura” y que a veces cae en los viejos errores.

La modelo, que acaba su palimpsesto con el hashtag #sexyhasnoagelimit (“Lo sexy no tiene límite de edad”), no es la primera vez que reivindica la belleza femenina más allá de lo años y del maquillaje, pues en agosto de 2019 ya subió una fotografía similar.



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