“Antes me corto los cojones”


Regino Hernández, bronce en los Juegos de Invierno.
EFE

Campeón mundial júnior hace siete años en Valmalenco (Italia), el ceutí de la federación andaluza Regino Hernández era una de las bazas que presentaba España en los Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018, ya que no renunciaba a nada en la prueba de boardercross de snowboard. Dicho y hecho, ahora ya es medalla de bronce de la prueba.

El español unió su nombre al de los hermanos Fernández Ochoa, Paco y Blanca, al convertirse en el tercer medallista olímpico invernal.

Su tercer puesto en Phoenix Park se ha convertido, por tanto, en un momento histórico para el deporte español, que aún podría ampliar su relación de triunfos en la cita invernal de Corea del Sur si todo le sale como es de esperar este fin de semana al madrileño Javier Fernández, doble campeón mundial y séxtuple de Europa. ‘SuperJavi’ afronta como favorito la prueba de patinaje artístico.

Regino, de 25 años, subcampeón mundial por equipos junto a Lucas Eguibar en los Mundiales de Sierra Nevada, en ‘su’ casa, hace un año, explicó horas antes de su gesta cómo afrontaba las últimas horas antes de competir en Corea del Sur.

Entre muchas cosas, el deportista, criado en la Costa del Sol y  amante de las Harley Davidson, aseguró que ni siquiera se cortaría la barba, esa que tiene tal larga y que tanto le caracteriza, por mucho que consiguiera tocar metal olímpico.

Eso dijo en una entrevista en EFE. “Antes me corto los cojones, que la barba me está costando demasiado tenerla larga”, dijo entre risas.



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