Alemania afronta Semana Santa con menos restricciones, pero con cautela


Alemania afronta su primer período vacacional de Semana Santa en dos años con menos restricciones por la pandemia, a pesar de que los expertos instan a no bajar la guardia aunque bajen los contagios.

La mayoría de restricciones han desaparecido en Alemania, aunque se mantienen las medidas básicas de protección, como el testeo para grupos vulnerables y en escuelas y guarderías y el uso de mascarillas para personas de riesgo y en el transporte público, pero ya no en los comercios.

No obstante, se podrán aplicar medidas adicionales ahí donde se registre brotes localizados como mascarillas, distanciamiento y estándares básicos de higiene, testeo y certificación del estado de vacunación.

De cara a las vacaciones de Semana Santa, el Gobierno alemán llamó a los viajeros a hacer test y seguir utilizando mascarilla.

“Pido a todos los que tengan previsto viajar en Semana Santa que se hagan un test antes para no contagiar a otros en el viaje y durante las visitas que tengan planeadas”, dijo el ministro de Sanidad, Karl Lauterbach, el viernes, durante una rueda de prensa para analizar la situación en el país.

Agregó que los viajes de Semana Santa no deben interrumpir “la evolución favorable actual del número de casos”.

“Debemos hacerlo por todos los que viajan con nosotros, pero también para la protección de nuestras familias y también la nuestra propia”, agregó.

Recomendó, asimismo, seguir usando de manera voluntaria la mascarilla en interiores.

En la misma línea se pronunció la titular de Familia, Anne Spiegel, al recomendar en declaraciones a los medios del grupo Funke “que todos se hagan antes un test rápido”.

“Tenemos 300 muertes con coronavirus cada día. Es una cifra que me preocupa mucho. Por eso deberíamos seguir llevando mascarilla en todas las situaciones en las que la hemos llevado hasta ahora”, dijo, y agregó que es una cuestión de solidaridad con la generación de más edad y con los más pequeños.

En tanto, según el portal turístico “Reisereporter”, en estas primeras vacaciones de Semana Santa en dos años con menos restricciones la demanda es elevada en las regiones turísticas costeras de Schleswig-Holstein, Baja Sajonia y Mecklemburgo-Antepomerania Occidental.

Según Manuela Schütze, portavoz de la Agencia de Turismo de Schleswig-Holstein (TASH), el nivel de reservas hace unos días era ya “significativamente mejor que en la misma época del año pasado”.

En tanto, en Mecklemburgo-Antepomerania las reservas para Semana Santa hace unos días se situaban en un 56 % de la oferta, aunque la tasa de ocupación prevista asciende al 71 %, mientras que la costa de Baja Sajonia supera incluso el 90 %, según las asociaciones de turismo.

También las Islas Frisias Orientales reportan “una situación positiva de las reservas para Semana Santa”, según Marc Klinke, director de márketing de la agencia de turismo regional.

Pero también destinos extranjeros, como Mallorca, volverán a recibir más turistas alemanes por Semana Santa, unos 40.000 sólo en vuelos de Tui Fly procedentes de varios aeropuertos de Alemania.

Mientras, la incidencia acumulada sigue bajando en Alemania y se sitúa en 1.097,9 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes en siete días, frente a 1.141,8 ayer, 1.457,9 hace una semana y 1.388,5 hace un mes.

Las autoridades sanitarias notificaron 55.471 nuevos positivos y 36 muertes en 24 horas, frente a 74.053 y 42, mientras los casos activos ascienden a unos 4.100.900, según datos del Instituto Rober Koch (RKI) de virología actualizados la pasada madrugada.

A pesar del retroceso de nuevos contagios, el presidente de la Asociación de Médicos Jefe de Hospital (VLK), Michael Weber, advirtió de que el 60 % de las clínicas siguen teniendo que aplazar operaciones debido a la escasez de personal por contagio y los numerosos pacientes con covid-19.

Más del 10 % de las camas en planta y en las ucis siguen ocupadas por pacientes con coronavirus, agregó en declaraciones al “Neue Osnabrücker Zeitung”.

El pasado viernes, Lauterbach lamentó el reciente fracaso en el Bundestag de la propuesta para introducir la vacuna obligatoria contra la covid-19 para mayores de 60 y advirtió que ante la insuficiente tasa de vacunación no queda margen para más relajaciones.

En este sentido, y de cara al otoño, pronosticó que Alemania probablemente deberá afrontar por tercera vez sin estar preparada de manera óptima otra previsible ola, al tiempo que dijo contar con una ola de contagio también para el verano.

La campaña de vacunación prácticamente está estancada, con 38.000 dosis administradas el viernes y una media de 34.000 en la última semana.

Hasta el viernes, el 76,6 % de la población (63,7 millones de personas) había sido vacunada, el 76,0 % (63,2 millones) con la pauta completa, mientras el 59,0 % (49,0 millones) había recibido una dosis de refuerzo.



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