Abogado defensor protesta por el alegato de Muñoz Pope; ‘prácticamente, nos llamó chambones’


La audiencia preliminar de Odebrecht se reanudó este viernes 23 de septiembre, a las 9:02 a.m., con la intervención de Pedro Meilán, abogado de Javier Díaz Torres y Rodrigo Díaz Paredes, dos de los 50 imputados para quienes la Fiscalía Especial Anticorrupción pide llamamiento a juicio por presunto blanqueo de capitales.

Lo primero que hizo Meilán fue protestar por las expresiones de Carlos Muñoz Pope, abogado del Ministerio de Seguridad Pública, querellante en esta causa. Múñoz Pope dijo que los abogados defensores que habían solicitado acogerse a un proceso abreviado habían “hundido” a sus clientes, ya que -para Muñoz Pope- esa petición era prácticamente una admisión de culpabilidad.

“Prácticamente nos llamó chambones”, dijo Meilán y agregó que, con la solicitud de celebrar un proceso abreviado solo se pretende lograr algún “beneficio”, si son hallados culpables. Insistió ante la juez Baloísa Marquínez que el caso ya prescribió y solicitó sobreseimiento definitivo para sus dos representados.

Acto seguido, Meilán describió que su cliente Díaz Torres es un banquero español que trabajó como asistente en la Banca Privada de Andorra (BPA), ligado a la constitución de sociedades y fundaciones desde BPA Serveis. En BPA, tenían cuenta Aeon Group, Klienfield Services, Ltd., Mengil International, Pachira y Ralford Limitde, entre otras, todas sociedades que recibieron dineros de Odebrecht, como parte del esquema de sobornos.

Meilán indicó que las sociedades fueron creadas por una firma de abogados, que además designó a los dignatarios, sin participación alguna de su cliente. No obstante, para la fiscalía, Díaz Torres era “conocedor de las estructuras mercantiles ideadas y constituidas a través de esta filial de la entidad bancaria”.

‘ROD NO SE HA IDO’

Precisamente, de una de esas sociedades (Klienfield Services) se habrían hecho pagos que beneficiaron a Rodrigo Díaz Paredes, entre 2007 y 2008, según la investigación. Meilán señala que a su cliente no se le puede acusar de soborno internacional, ya que esta figura es delito en Panamá desde agosto de 2008 y la última transferencia que recibió Rodrigo Díaz fue en febrero de ese año.

Meilán señaló que la fiscalía no ha especificado cuál es el delito precedente del blanqueo de capitales y que no está acreditado que los dineros transferidos a su cliente tuviesen una procedencia ilícita. Agregó que Díaz Paredes “no se ha ido de Panamá”, que ocurre que ahora vive y trabaja en Estados Unidos, que una vez acudió a rendir indagatoria pero en la fiscalía estaban muy “ocupados” en ese momento y que luego no quisieron que su cliente compareciera virtualmente (como sí lo hizo Javier Díaz Torres).

‘UN ATRACO’

Más temprano, la fiscalía celebró que la audiencia preliminar fuera transmitida en directo a todo el país.

“Ustedes han sido testigos. La vinculación está clara, el hecho punible está debidamente acreditado. Lógico, la defensa tiene que hacer su trabajo. Eso es algo normal, sucede en cualquier audiencia”, indicó el fiscal superior Mahmad Daud Hasan.

“Esto fue un atraco a los fondos del Estado y, como todo delito, merece una sanción ejemplar… Están todos los elementos para que se llame a juicio a estas personas”, agregó.

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